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El festival Transgresivo en su primera edición con todo el poder del punk hispano-parlante.

En el Ce.Cu.Co. de San Juan del Rio, Querétaro se llevó a cabo el primer festival Trangresivo, el cual se catapultó como una opción nueva en esta edición trayendo un cartel selecto de grandes exponentes del punk y sus variantes, tanto locales como de España.

La asistencia fue muy buena y desde temprano la gente se dio cita para disfrutar el acto de proyectos como The Koartadas y Uno Menos, para luego dar paso a Konflicto de Libertad, quienes con su acostumbrado poder y comunión popular lograron desatar los primeros grandes círculos de slam de la noche tanto con temas propios como haciendo cover de bandas como La Polla Records. Posterior a ellos recibiríamos a Vantroi, toda una institución mexicana del punk que con sus dos décadas y media de vida, que pondría a las crestas de colores y las chamarras con estoperoles a correr y cantar. Llegaría entonces el momento de recibir a la primera banda española de la noche, y los chiflidos y piropos no se hacen esperar cuando Brutu´s Daughters toma el escenario. Y es que la belleza mezclada con potencia de Ainhoa, Rebe y Lorena en la voz, batería y violín respectivamente conjugadas con toda la potencia de los demás músicos incluida la delirante gaita de Xipla; fueron un agasajo que inundaron de Street Folk el lugar, con una de las mejores respuestas de la gente en el evento. Siempre con dedicatorias como por ejemplo para las mujeres desaparecidas en México y España, Brutu´s Daughters se robaron el aplauso y corazón de toda la gente.

El momento más nostálgico de la noche por supuesto sería la despedida de tierras nacionales de Konsumo Respeto. Y es que desde que el festival anunció este sería su último show en México la gente se volcó por ellos. Desde el inicio de su setlist y hasta el final, la fanaticada se desbordó en brincos, gritos y lágrimas buscando llevarse el último trozo de la banda. “Un par de alas”, “Igual de Loco”, “Un Mal Día” y “Herida de Guerra” fueron solo algunos de los temas que volvieron loca a la gente mientras Jorge brincaba micrófono en mano de un lado al otro. Fue tal la entrega que Datán terminó tocando la gaita parado en la barrera cerca de sus fans, en lo que fue sin duda la postal de oro para esta despedida.

Pese a que hubo muchas personas que se fueron tras la
actuación de Konsumo Respeto, hubo
todavía un gran aforo que se quedó para recibir toda la violencia de Kaos Urbano. Debemos admitir que ellos
fueron los que desataron en slam más
aguerrido y malicioso de toda la noche con sus canciones veloces y sin tapujos.
Su presentación tuvo grandes momentos como cuando el pequeño Santi  (un niño de si acaso unos 5 años de edad) fue
invitado a cantar “Años Salvajes”, o
bien el tremendo palomazo junto a Brutu´s Daughters interpretando “Cuidado” original de Eskorbuto. Con un cierre poderoso con
temas como “Piñas Van” y “En Pie de Guerra” Kaos Urbano se despide dejando un ambiente lleno de sudor,
adrenalina y hay que decirlo: olor a solventes por parte de la gente.

Ya pasada la 1 am y con la gente cansada pero dispuesta a esperar por el plato principal, el entarimado se viste de gala para recibir a Reincidentes. “Vamos pal Infierno”, “Odio” y “Rabia” son los tres primeros temas en ser tocados, y aunque las personas ya no tienen el mismo brío pues la hora y la cerveza han hecho ya sus estragos; todo es aplausos cuando cada tema concluye. “Terrorismo”, “Latinoamérica” y el belicoso marchar de “La Republicana” se hacen presentes, mientras Fernando al micrófono promete no pasarán otros 16 años para que regresen. “Rip-Rap” y su mofa a la religión parecen  conseguir abrir de nuevo el slam, pero un conato de bronca pone polvo a los ánimos y de nuevo la gente prefiere ya mejor disfrutar vaso en mano la presentación. Es así como la madrugada avanza y con una gran selección de temas que incluyó “Corre”, “Dos Colegas”, “Sin Reaccionar” y “Huracán” entre muchas otras, Reincidentes se despide y la gente se dispone a retirarse con un saldo blanco.

Así concluyó esta primera edición del festival Transgresivo, que dejó en claro existe una gran escena punk en Querétaro complementada con gente que viajó incluso en excursiones desde otros estados; que está ávida de eventos así, con grandes bandas. Aspectos como el audio o no terminar tan tarde deben ser re-evaluados pero la verdad es que el evento cumplió, y ya esperamos casquillos puestos la segunda versión el próximo año. [penci_review]


Deshojando el trébol con Flogging Molly por primera vez.

Al puro estilo irlandés, se vivió una enorme fiesta en el debut en México de la banda estadounidense—pero de raíces del país del trébol— Flogging Molly. Y no era para menos, ya que la expectativa por ver a uno de los representantes más conocidos del celtic punk finalmente era enorme, por lo que el Lunario del Auditorio Nacional lució una gran entrada de fans deseosos de vivir esta gran experiencia por primera vez.

A las ocho en punto presenciamos primero el acto de José Meyer y los Bravos de Occidente. Una propuesta de pop-rock con ocho integrantes armados hasta con violines y trompetas que parecía un poco fuera de contexto por el tipo de banda estelar. No obstante a ello, la gente los recibió con agrado y aplausos de principio a fin, e incluso se podía escuchar preguntas interesadas en saber quienes eran. Los tapatíos se dijeron muy honrados con tocar por primera vez en este recinto y tras unos cuantos temas se fueron entre palmas para dar paso al acto principal.

El enorme trébol impreso en la manta trasera del escenario se ilumina con luces que recrean primero los colores de la bandera de Irlanda, para luego quitar el naranja e introducir el rojo para honrar a la de nuestro país. Flogging Molly sale al escenario al ritmo de la grabación de “There's Nothing Left Pt. 1”, intro que abre su más reciente placa “Life Is Good”, para de inmediato dinamitar la tarima con “(No More) Paddy's Lament” y seguir deleitando a su gente con la historia de un famoso boxeador irlandés retratada en el tema “The Hand of John L. Sullivan”

Si bien es cierto el ánimo y la euforia ya estaban presentes desde el inicio, no es sino hasta “Drunken Lullabies” que el slam y los brincos se desatan; y como si estuviésemos en una batalla campal desatada en algún pub irlandés los brincos y golpes se esparcen por toda la pista en una verdadera fiesta de pasión y cerveza. “The Likes Of You Again” y “Swagger” son las melodías siguientes, y todos aplauden a Dave King quien con su vestimenta formal y su baja estatura de verdad parece un veterano duende con la magia en las vocales para incitar al bacanal. “The Days We've Yet to Meet” es anunciada como una de las canciones de su más reciente placa y a pesar de ello todo el mundo se sabe la letra, lo cual maravilla a Dave. “Requiem for a Dying Song” y “Life in a Tenement Square” van completando el viaje musical mientras el violín de Bridget Regan, esposa del frontman de Flogging Molly y quien constantemente la halaga, llena el Lunario de maravillosos sonidos llenos de clase y poder.

“Esta es una canción que habla del positivismo, de siempre ser uno mismo y siempre obrar bien” indica Dave King al micrófono para dejarse ir con “Float”, haciendo la señal de la paz e incluso un corazón con los dedos que si le sale: nuestro aún presidente debería pedirle un par de lecciones sobre como ejecutarlo. La verdad es que Dave King es todo un bohemio y gusta de hablar y recordar anécdotas entre canciones como en “The Spoken Wheel/Black Friday Rule” donde habla de su padre, o bien en “Life Is Good” que dedica a su madre la cual según en propias palabras del cantante debe estar en el cielo, aunque minutos después corrige y bromea diciendo probablemente esté en un lugar más abajo, bebiendo y fumando.

“Nos tardamos mucho en venir, pero hoy concluimos una extensa gira y podemos decirles que ustedes son el mejor público para tocar. Tenemos que regresar el próximo año a verles” comenta conmovido Dave King por la respuesta de los fans. Y es que la pista es una locura de brincos y empujones con gente que lo mismo viste playeras de metal o punk que cualquier jersey de equipos de futbol europeo; todo al ritmo de temas como “Devil´s Dance Floor” e “If I Ever Leave This World Alive”. Arriba de la tarima la parafernalia es la misma, ya que todos los músicos usan boinas, tirantes y sombreros muy característicos de la cultura irlandesa, lo cual le da un toque por demás pintoresco al performance. El contraste entre la melodiosa “What's Left of the Flag” seguido de la brutalidad con la que se arma el moshpit con la imparable agresividad de “Seven Deadly Sins”, es el marco perfecto para que Flogging Molly se despida por un instante de su gente.

Abajo la gente luce incluso sombreros verdes de bombín, cual fiesta de San Patricio en pleno octubre, y entre aplausos Flogging Molly regresa para interpretar “Crushed (Hostile Nations)” , un tema por demás inspirador en el que la banda pide a la gente bailar brincando de arriba abajo; alterándolo con fragmentos de grandes odas como “We Will Rock You” de Queen o “Respect” de la recién finada Aretha Franklin. El arcoíris irlandés que nos ha guiado hasta aquí llega a su fin, y la olla de oro prometida se nos es entregada en forma de la poderosa canción “Salty Dog”: tema por demás esperado y en el que todos los sonidos de acordeón, cuerdas, percusiones e instrumentos de viento hacen una fusión apoteósica en un verdadero degenere auditivo con el que la presentación llega a su final.

Flogging Molly se despide feliz ya con Dave hecho una facha sin playera y con una bandera de México atada a la espalda, mientras una grabación de “Always Look on the Bright Side of Life” original de Monty Python con su inconfundible silbidito sirve de marco para la despedida. Todavía un par de músicos deciden aventarse al público que los recibe como dioses, y de hecho los fans se arremolinan a su alrededor para obtener la preciada firma o foto de tal manera, que de plano la seguridad tiene que desalojar a la gente porque si por ellos y los norteamericanos fueran se quedaban toda la noche a convivir. Una verdadera fiesta donde público y banda pueden presumir que el trébol de cuatro hojas de la música estuvo de su lado, por la suerte de haber vivido ese mar de euforia que solo las primeras visitas traen volviéndolas inolvidables.


Flogging Molly: El trébol de cuatro hojas del punk

Imagina en pleno siglo XX una taberna llena de descendientes de los inmigrantes irlandeses que huyeron de la gran hambruna de 1845, en el pleno corazón de California: con el amueblado de madera recia, los sonidos de los tarros llenos de cerveza de raíz chocando unos con otros; y toda la parafernalia celta de tréboles y símbolos característicos de esta cultura enmarcando a barbones pelirrojos, ebrios y entusiastas. Es ahí, particularmente en la taberna 'Molly Malone's', donde un grupo de individuos se juntarían a tocar como variedad del establecimiento sin imaginar que se convertirían en un verdadero icono y leyenda de la industria musical. Estamos hablando por supuesto de Flogging Molly.

Por ahí de 1993, la banda cohesiona y empieza a tocar un rock fuertemente influenciado por los sonidos característicos de la idiosincrasia irlandesa. La banda tiene en Dave King a su viejo 'San Patricio' de mil batallas. El cantante nació con un trébol de 4 hojas en el bolsillo para la industria musical, ya que puede presumir que desde mediados de los 80's fue el cantante de la banda de heavy metal Fastway, compartiendo alineación ni más ni menos que con Eddie 'Fast' Clark (Motörhead) en la guitarra y con Pete Way (UFO) en el bajo.

La agrupación se vuelve la variedad de cada lunes en la taberna, y con la suerte de su lado, llaman la atención del dueño de la disquera SideOneDummy Records, quien llegó a tomar un trago justo en medio de su presentación. Maravillado decide firmarlos y es en la taberna misma donde graban su primer disco 'Alive Behind the Green Door', 1997.  Raro sin duda, es que una banda tenga como disco debut un disco en vivo, pero esta es solo una de las muchas curiosidades que tiene Flogging Molly para ofrecer. El nombre de la banda es un homenaje y agradecimiento al pub que les dio plataforma y los lanzó al estrellato.

'Swagger' (2000) es como tal el primer disco de estudio grabado por los Flogging y se convierte en un mar de halagos por su exquisita combinación de sonidos punk y Oi! aderezados con folk tradicional. 'The Worst Day Since Yesterday' se convierte en un tema conocido a nivel mundial por su exposición mediática tanto en la serie televisiva canadiense Stragate: Universe, como por ser la música de fondo de aquella legendaria pelea de bar en "Mr. and Ms. Smith"  de Brad Pitt y Angelina Jolie. Sin embargo, el verdadero éxito llegó con su disco 'Drunken Lulabillies' (2002), trabajo que reventó la escena con un impensado puesto 157 en los charts de Billboard. La canción homónima al disco se volvería todo un himno para los amantes del celtic punk.

En 2004 Flogging Molly lanzó 'While a Mile of Home'. Un álbum catalogado como más maduro y pulido con una gran presencia de sonidos irlandeses con el uso de violas, chelos y cuernos sonoros. 'Float' (2008) logró más de 48,000 copias vendidas en su primera semana de lanzamiento. Un disco sin duda con una carga lírica mucho más política y musicalmente un poco mas alejado del sonido punk crudo. En 2011 la banda lanzó 'Speed of Darkness' el cual fue grabado en Echo Mountain, una vieja iglesia convertida en estudio.

El álbum lo produjo por Ryan Hewitt quien ha colaborado con gente del tamaño de Red Hot Chilli Peppers y sería lanzado por Borstal Beat Records.

Tras este último lanzamiento pasaría casi un lustro para que Flogging Molly volviera a dar señales de nuevo material. 'The Hand of John L. Sullivan', en memoria del famoso boxeador irlandés, sería el single que pondría a los celtas en el mapa musical de nuevo en marzo del 2016, para después en 2017 lanzar el que ahora es su último álbum 'Good Memories', el primero con Mike Alonso debutando en la batería. Este álbum los embarca en una gira donde pisan distintos países por primera vez incluido México, donde tendremos la fortuna de disfrutar de esta leyenda el 14 de octubre en el Lunario del Auditorio Nacional en la CDMX. Así que no olvides tu trébol y después de un buen trago, asiste a ver a esta gran banda que seguro, te hará recordarlos por siempre. 

 


Flogging Molly llegará por primera ocasión a México en 2018

La banda de punk celta Flogging Molly se presenta por primera vez en nuestro país celebrando sus 20 años de carrera y promocionando su disco "Life Is Good" en un concierto único en nuestro país donde la mezcla de sonidos del punk estilo californiano con arreglos tradicionales irlandeses, será un deleite para los amantes del género; Toda una experiencia digna de un pub extremo.

La cita para este gran evento es el próximo 14 de octubre en el Lunario del Auditorio Nacional. Los boletos tendrán un costo de $600 hasta el 30 de septiembre, subiendo a $650 a partir de ese día y hasta el día del show.