Sin duda, 2020 ha sido un año malo para todos, especialmente para Live Nation, quienes han tenido que lidiar con escándalos, contratos rotos y una baja significativa en sus ganancias debido a las cancelaciones y conciertos reprogramados debido a la pandemia.

En esta ocasión, Ticketmaster -la boletera filial de Live Nation- ha recibido una demanda de varios usuarios que la acusan de “disuadir activamente a los consumidores de saber o comprender que los términos y condiciones son algo que pueden o deben leer” a través de su sitio web y su aplicación.

Sin embargo, las dos empresas han pedido que la demanda sea desestimada al asegurar que para realizar una compra a través de sus portales, cualquier usuario debe aceptar los términos y condiciones del servicio al menos tres veces, además de que según esos mismos términos, el usuario renuncia al derecho de reclamar cualquier desacuerdo.

“Los demandados (Ticketmaster y Live Nation) argumentan que los demandantes aceptaron cláusulas totalmente arbitrarias y que están enterradas en los términos de uso en www.ticketmaster.com, www.livenation.com y la aplicación móvil de Ticketmaster. Los términos de uso se presentan a los usuarios en un formato que no requiere de manera afirmativa que los consumidores los lean y solo es necesario indicar que los han leído antes de hacer una compra, aún cuando no sea cierto.” dijo el abogado Frederick Lorig.

Es por ello que los demandantes están exigiendo que Live Nation y Ticketmaster entreguen los datos de usuarios que entraron a su sitio web y el número de usuarios que realmente leyeron sus términos y condiciones, para demostrar que en realidad no saben que es lo que están aceptando al comprar un boleto.

Live Nation ya ha estado en el ojo del huracán en los pasados meses; primero cancelando la compra de OCESA, el gigante promotor mexicano, seguido de una caída en sus acciones en la bolsa de valores y las críticas que le trajo un memorandum donde replantea su relación con los artistas que contrata, obligándolos a tomar todos los riesgos por una eventual cancelación.