El mundo del espectáculo comienza a salir de su cueva, aunque sea poco a poco. Este fin de semana, se llevaron a cabo los dos primeros conciertos de metal siguiendo la normatividad de distanciamiento social en Europa.

Los alemanes Destruction ofrecieron un par de shows en el legendario club Z7 de Pratteln, Suiza ante 550 fans (250 personas en la primera noche y 300 personas en la segunda). La capacidad original del lugar es de 1,600 personas por lo que los asistentes no tuvieron problema en cumplir los 2 metros de distancia obligatorios entre cada quien.

Por su parte, la banda noruega de black metal avant-garde, Arcturus, dio un show en Sentralen en Oslo frente a 200 asistentes que tuvieron que permanecer sentados en sus sillas durante todo el concierto y cumpliendo estrictas normas de sanidad.