Bad Wolves publicó este 31 de agosto de 2026 su versión de “Jolene”, el clásico de Dolly Parton, apenas seis días después de la muerte de la cantante estadounidense a los 80 años. El lanzamiento, distribuido por Better Noise Music, llega sin la participación vocal que Parton tenía previsto grabar y con sus ingresos destinados a Dolly Parton’s Imagination Library, pero también aparece en medio de una controversia que ya provocó la salida del guitarrista AJ Rebollo.
La historia de la grabación comenzó antes del fallecimiento de Parton. De acuerdo con John Boecklin, fundador, baterista y compositor de Bad Wolves, la idea surgió después de que la actual vocalista Sara “Killboy” Skinner mostrara públicamente su afición por “Jolene”. La banda decidió entonces desarrollar una reinterpretación más pesada de la canción para su próximo álbum y el material terminó llegando al entorno profesional de Dolly Parton a través de Dan Waite, ejecutivo de Better Noise Music, y Danny Nozell, representante de la artista.
Según Boecklin, Parton escuchó la adaptación, le gustó y tenía intención de añadir su propia voz. Los archivos de la grabación incluso habían sido enviados a su equipo de estudio para preparar la colaboración. El proyecto, sin embargo, quedó inconcluso cuando Parton murió el 25 de agosto de 2026 después de una breve lucha contra el cáncer. Su fallecimiento fue confirmado por su familia y desencadenó homenajes en distintos sectores de la industria musical.
Better Noise Music decidió mantener el lanzamiento para el 31 de agosto, ya sin las voces de Parton, y anunció que los ingresos obtenidos a través de “Jolene” beneficiarían a Imagination Library, el programa de alfabetización fundado por la cantante en 1995. La organización entrega gratuitamente libros seleccionados por edad a niños registrados desde su nacimiento hasta los cinco años y actualmente tiene presencia en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Australia y República de Irlanda.
La decisión de continuar con el estreno provocó una ruptura dentro de Bad Wolves. El 28 de agosto, AJ Rebollo anunció que dejaba el grupo y presentó el lanzamiento de “Jolene” como el punto definitivo dentro de una serie de desacuerdos sobre el funcionamiento empresarial de la banda. El guitarrista aseguró que varios integrantes habían comunicado al sello que preferían no publicar la canción después de la muerte de Parton, pues temían que desde fuera pudiera interpretarse como un intento de aprovechar comercialmente el momento.
Rebollo calificó la determinación del sello como el “el último clavo en el ataúd” de su permanencia y dijo percibir “un intento enfermizo” en la decisión, aunque también reconoció positivamente que los ingresos fueran destinados a Imagination Library. Sus señalamientos corresponden a su propia valoración de la situación y no constituyen una prueba de que Better Noise Music buscara beneficiarse indebidamente de la muerte de Parton.
Danny Nozell confirmó que la cantante había escuchado la adaptación semanas antes de su muerte, había dado su aprobación y estaba entusiasmada con la posibilidad de participar. Además, aseguró que convertir el lanzamiento en un tributo cuyos ingresos apoyaran a Imagination Library estaba en línea con lo que Parton y su equipo querían para la grabación.
La situación recuerda inevitablemente uno de los episodios más importantes de la historia de Bad Wolves. En 2018, la banda alcanzó un éxito internacional con su versión de “Zombie” de The Cranberries, una grabación en la que Dolores O’Riordan tenía previsto participar antes de morir inesperadamente. Bad Wolves continuó entonces con el lanzamiento y posteriormente entregó parte de los ingresos a la familia de O’Riordan. Don Burton, esposo y representante de la fallecida cantante, respaldó ahora públicamente la manera en que la banda había actuado en aquel caso al comentar la situación alrededor de “Jolene”.







