Pako Eskorbuto y Charged GBH: un concierto de leyenda en el inframundo punk

La nación punk recibió en el Salón Tropical Mambo Café a 2 verdaderas leyendas del género como lo son los británicos de Charged GBH (o más conocido como GBH) y el legado de Eskorbuto de la mano de su único sobreviviente Pako Eskorbuto.

Que sea domingo y apenas vaya anocheciendo no merma el éxodo de las tribus punk que poco a poco van abarrotando el lugar mientras la tarima empieza a calentarse con la actuación de Parasociales y Konflicto de Libertad. La noche está lista para recibir entonces a la primera banda estelar de la noche, pero antes de eso y en una costumbre que parece arraigada en la vena más profunda del punk, el llamado “portazo” se hace presente dejando a decenas de individuos llenar el recinto.

Ya copado, el lugar recibe la llegada de GBH que al ritmo de “Birgmingham Smiles” desata desde el principio una marea de pelos en pico que se mueve con violencia, para continuar su explosivo inicio con temas como “R.A.T.”, “Knife Edge” y “Lycantrhopy”. Hay que destacar que las luces y sonido del evento son impecables y es por eso que podemos disfrutar de manera completa el deleite de escuchar verdaderos himnos de anarquía como “Dead Or Arrival”, “Generals” y “Freak”. “Fifty What”, “No Survivors” y “Self Destruct” son a continuación ejecutadas y el “stage diving” (subir al escenario para lanzarse rápidamente hacia los fans) está a todo lo que da. Sin embargo un punk ya algo alcoholizado intenta agredir al rubio vocalista Colin Abrahall, pero es rápidamente sometido y enviado de regreso al público. El show debe continuar.

“Big Women” y “Sick Boy” son un combo de temas de los más aguerridos de GBH y los punks responden generando un moshpit titánico (y tetánico, con tanta púa y estoperol de las prendas punk clavándose en la piel) que abarca toda la explanada, y que de hecho no se merma porque “Slit You Own Throat” y “Am I Dead Yet?” mantienen la adrenalina a tope. “Saludos México, ¿Quieres fuego?” pregunta Collin en un perfecto español antes de interpretar “Give Me Fire” que hace arder el lugar. Y por si fuera poco no nos acabamos de recuperar de ese meteoro punk, cuando “City Baby Attacked By Rats”  y “City Baby Revenge”, dos de los temas más esperados de la noche, de verdad convierten la velada en algo apoteósico e inolvidable. El “tick tick tick” de “Timmy Bomba” detona lo que debiera ser el final de la presentación de GBH, pero al final la banda decide regresar para regalarnos “Epic” y “Maniac” con lo que ahora si los británicos dan por terminada su presentación.

Sudorosos y cansados vemos de repente a la leyenda de Pako tomar el micrófono y darnos la bienvenida a su manera antes de tomar su lugar en la batería. “Ya no quedan más cojones, eskorbuto a las elecciones. Para vivir alegre y contento, eskorbuto al parlamento” es el himno mundial del punk que todo mundo conoce, y que sirve de entrada para que el show de Pako Eskorbuto arranque con “Maldito País” , donde la banda cambia en el coro la palabra “España” por “México”. “Cerebros Destruidos” y “Ratas en Bizkaia”  son tocadas a continuación y a diferencia de GBH la gente canta y baila más de lo que se violenta en slam. Y luego todos al unísono cantamos “Historia Triste” y la reflexión de nunca saber si hoy que lees esto, será tal vez tu último día de vida y no lo sabes. “Adiós Reina Mía” y el tradicional “larala,la..laralaralara” de “Antes de las Guerras” continúan la noche.

El encanto de la presentación es sin duda ver en vida a Pako en la batería. El único sobreviviente de un legado que vivió el punk de manera extrema y sin poses, y que hasta la tumba de sus demás integrantes ha mantenido a Eskorbuto como uno de los referentes más grandes de la historia de esta cultura: “Rogad a Dios Por Los Muertos”, “Sociedad Insociable” y  la esperada “Mucha Policía, Poca Diversión” son pruebas de dicho legado. Los punks ya se ven un poco cansados y maltrechos: entre el sudor que ya se condensa en el pecho y luego nos cae de regreso en forma de gotera, y  también por un aroma inconfundible a solventes que inunda el recinto. Pero aún así hay energía para seguir disfrutando con “Ha Llegado El Momento”, “¿Donde está el porvenir?”, “Eskizofrenia” y “Es un crimen”. Un niño pequeño vestido totalmente a la usanza punk es subido al escenario, y la banda lo consiente dejándole quedarse y tocando solos de sus instrumentos solo para él. “Os engañan”, “Mierda, Mierda, Mierda” y “No Quiero Cambiar” son los temas ejecutados antes de que la agrupación abandone el escenario.

Los gritos de la gente hacen que Pako Eskorbuto regrese al escenario, y decida soltar los que son sin duda 2 de sus temas más bestiales y agresivos: primero con la potente “Anti-todo” que sube el moshpit de nuevo a sus puntos de ebullición más extremos; para luego despedirse ahora sí de manera pletórica con “Escupe La Bandera”. Los hispanos se despiden finalmente, y todos abandonamos el  recinto con un saldo blanco digno de mencionarse en este tipo de eventos. Llevamos en el rostro el placer de saber que más que presenciar un show, presenciamos historia; de esa que le contaras a tus hijos y nietos diciendo ¡Yo estuve en el GBH/Eskorbuto del mambo café, allá en el 2018!.

 


ESKORBUTO: Entre el punk y el portazo

Existen muchas bandas a las cuales se les cuelga el mote de leyenda aun sin merecerlo, pero también existen algunas otras que por la influencia, la historia y todo el legado que han dejado en el mundo de la música se ganan este titulo a peso de plomo sin discusión. Una de esas bandas es Eskorbuto, una banda con una historia maldita, llena de excesos y sin poses; que retando incluso a la muerte sigue viva de la mano de Pako Galán –baterista y único sobreviviente de la alineación clásica- y que regreso a México a una década y un lustro de aquel 1991.

El salón Azaros, un lugar poco conocido y algo lejano de los venues tradicionales fue el sitio elegido por los organizadores para realizar el histórico concierto. Una barrera enorme de madera cubre la entrada del recinto para tratar de evitar incidentes, y desde las 3 de la tarde muchos punks van ingresando al lugar para ver a las primeras bandas, mientras un puñado más grande de tipos con estoperoles y crestas de colores en la cabeza espera afuera bebiendo cerveza en la acera.

La fiesta punk comienza con una avanzada de bandas punk locales como 1910, Triste Edén, Migraña Social y Muertos por el Sistema. A continuación una leyenda de los carteles de rock-punk urbano, Grafiti3X sube al escenario, y es en la presentación de esta mítica banda cuando un estruendo se escucha a la entrada y la gente de la seguridad se moviliza: Una estampida de punks arremete contra la barrera y el zaguán del salón Azaros y el portazo de proporciones bélicas es inevitable. La gente de seguridad se quita sus playeras fosforescentes distintivas para no ser agredida, y a pesar de tener que lidiar con uno de los públicos mas difíciles que puede haber, en ningún momento deja de hacer su trabajo.

La fiesta punk tiene ahora si un ambiente malviviente y urbano, con olor a diversas sustancias inhalables o fumables. El festival continúa con Autarika y Convulsiones, en una velada en la que los mensajes contra la situación magisterial en Oaxaca o las reformas políticas son una constante, para después poner la alfombra roja a 2 bandas consagradas de la escena como lo son Vomito Nuclear y Garrobos, que consiguen los slams mas agresivos y violentos de la noche con temas como “Vomito Nuclear” o “Sacude el Craneo”; respectivamente. Terminada esta parte del show, la banda estelar ya debería aparecer, pero no ha llegado. A mi lado una pareja punk se agarra a golpes y cachetadas porque ella se termina un porro sin darle a el, y en general el ambiente se pone hostil pues los punks son malos para esperar. La banda vasca no arriba e incluso Migraña Social tiene que volver a salir e interpretar unos temas para mantener al público distraído.

Por fin, la leyenda se hace presente en el escenario. Pako Eskorbuto no tiene que hacer nada extraordinario: Basta con que se pare y levante la mano saludando para que todos los punks se desvivan en aplausos y arengas. “Ya no quedan mas cojones, eskorbuto a las elecciones. Para vivir alegre y contento, eskorbuto al parlamento” se escucha desde el micrófono, y el renovado Eskorbuto compuesto por Pako, Alik Kalaña y Naty Penadas arranca la masacre con “Maldito País”.”Ratas en Biskaia” “Cerebros Destruidos” e “Historia Triste” son las canciones que continúan en el setlist y no hay punto en el Azaros en el que no hayan punks bailando y brincando, o por lo menos tratándose de mantener en pie y levantando el puño.

Una triada de canciones compuesta por “Adiós Reina Mía”, “Antes en las Guerras” y “Rogad a Dios por los Muertos” baja un poco las revoluciones aguerridas y se presta más para un poco de baile urbano, mientras muchos punks chulean y le chiflan a la guapa Naty Penadas que sonríe y agradece pero sin dejar de rasguear la guitarra. Sin embargo, con “Sociedad Insociable” y sobretodo con el eterno clásico “Mucha policía, poca diversión” la locura anárquica vuelve a desatarse, y se mantiene con otros grandes himnos como “Ha llegado el momento”, “¿Dónde está el porvenir?” y “Eskizofrenia”; todo ello a pesar de que la presentación tiene que detenerse unos minutos por una falla en el audio que no permite escuchar los instrumentos, pero que es reparada rápidamente.

 

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”Esta canción se la dedico a todos los que les fascina estar viendo la tele” dice Alik Kalaña al micrófono sin soltar el bajo, y comienza a cantar “Os engañan”, para a continuación interpretar “Mierda, Mierda, Mierda”. Alik conoce a la perfección lo que representa Eskorbuto, pues el formo parte de la agrupación en la grabación de los álbumes editados entre 1995 y 1999.

Ver a Pako Eskorbuto en la batería es ver leyenda viva. El único que se salvo de la vida tipo “Vive rápido, muere joven” de la que sus compañeros Iosu y Jualma nunca pudieron -o quisieron- salir. Es un hombre de pocas palabras y un físico poco impresionante, pero que enmascara a un verdadero sobreviviente del punk crudo y de verdad. Y hablando de los compañeros, es momento de tocar “Cuidado” la cual lleva como siempre una dedicatoria especial a los finados músicos. En “No quiero cambiar” el publico continua disfrutando la velada y en el moshpit un orgulloso padre carga a su pequeño en los hombros, el cual debe tener la edad que tendría su padre cuando Eskorbuto visitó nuestro país en 1991. Las leyendas nunca mueren cuando trascienden de generación en generación.

El momento de despedirse se acerca, y entonces la autonombrada banda mas honesta del mundo decide desatar el tema mas rabioso, agresivo, violento y brutal de la velada: “Anti-Todo” suena y no hay punk que no le entre a los golpes, patadas, piquete de ojos y cuanto golpe se pueda. Todos contra todos como lo dice la canción, ¡sin duda un momento totalmente punk!. Eskorbuto se despide, pero ante la insistencia del publico regresa para tocar “Escupe la Bandera”, mientras un fan agita una enorme bandera negra en el escenario dándole el marco perfecto al final de la presentación.

El renovado Eskorbuto agradece y se toma la foto del recuerdo con los fans detrás antes de despedirse. Afuera del lugar 2 punks se pelean y estrellan la cabeza contra una camioneta por algún malentendido, y el ambiente punk se sigue respirando. El tren con destino al infierno versión 2016 ha partido, pero su escala en México quedara marcada por siempre en la historia.