Así se vivió el circo punk de The Adicts

El pasado viernes 22 de marzo en la ciudad de Guadalajara fue el día marcado para el regreso de la leyenda inglesa del punk, The Adicts, una vez más en el C3 Stage, venue en el cuál lucía una larga fila de asistentes por la avenida, motivados para presenciar en vivo la fiesta y espectáculo que la banda siempre arma.

La noche comenzó con el acto de los californianos Slipping Into Darkness, quienes con su rock&roll lograron la atención de los que en ese momento estábamos presentes en el foro.

Su presentación fue concisa, directa y amena con un estilo muy definido y relajado que se puede disfrutar de principio a fin.

Con el ambiente más encendido y con un mayor número de público en ese momento, a las diez de la noche los más esperados -y con sus ya clásicas vestimentas blancas-, The Adicts apareció en el escenario para dar comienzo a lo que sería una gran celebración y una total entrega al público tapatío, afirmando incluso por el mismo "Monkey", líder de la banda, que el público de esa noche estaba más entregado y alocado que el de Monterrey (refiriéndose a su show de la noche anterior).

Estas leyendas vivas del punk, de más de 40 años de camino en la escena, simplemente demostraron que, en algunas ocasiones, los años no pasan, que la música es la encargada de moverlos a seguir haciendo lo que les apasiona.

The Adicts hizo sonar éxitos de su larga trayectoria, logrando una conexión total entre la banda y el público, mientras sonaban temas como "Joker", "Fuck it up", "Just like me", manteniendo a los presentes complacidos y eufóricos.

Cuando llegó el turno uno de sus más grandes clásicos "Viva la revolution", se anunciaba que el fin del acto estaba cerca (tristemente) pero dicho tema provocó que el sitio estallara por completo y fue cuando los coros del público sonaban estruendosamente, entre confetis brillantes, pelotas, slam, vasos de cerveza volando y todo lo usual en una festividad del estilo.

Canción tras canción, sin pausas, sin encore e incluso haciendo caso omiso del clásico “¡Otra! ¡Otra!” por parte del público, The Adicts después de alrededor de una hora de show, se despidió del público tapatío y cumplió con su cometido, dar un show memorable en este su regreso a tierras mexicanas, en entregarse y disfrutar su ejecución y demostrar que aún tienen la energía necesaria para seguir siendo los anfitriones de grandes y alocadas fiestas por muchos, muchos años más.

Fotografías por: Rodrigo Cerda.


THE ADICTS regresó el circo a la Carpa Astros

Que mejor lugar para disfrutar el espectáculo punk-circense de The Adicts que la Carpa Astros. La que alguna vez fuese el terreno donde el Circo Atayde se presentaba cada temporada, hoy es un venue muy bien planeado y funcional para albergar conciertos de talla internacional.

La velada punk dominical empieza desde las 7 con bandas como Konflicto de Libertad, quienes dan todo de su parte en el escenario tocando temas propios y de bandas de culto en la escena como Eskorbuto. A continuación llegó el turno a Garrobos, toda una leyenda en la escena punk nacional que de la mano del peliverde Lagarto logra poner “a mover la mata” de los presentes con temas consentidos del publico punk como “Sacude el Craneo” y claro, la esperada “Caballos”. Los originarios de Ecatepec se van no sin antes expresar el honor de compartir escenario con una banda tan legendaria como la estelar y dejan la carpa lista y prendida en espera de The Adicts.

adLa gente está impaciente y ávida de descargar su energía y el slam se arma incluso cuando el sonido de ambientación toca “Ace Of Spades” de Motörhead como tributo de los ingleses a su finado compatriota, Lemmy Kilmister. En las bocinas sonó “I wanna be sedated” de The Ramones y una melodía que forma parte del soundtrack de La Naranja Mecánica, canciones que todo el público saben preceden a la aparición teatral de The Adicts quienes con “Joker In The Pack” y unas enormes alas rojas en el traje del cantante Keith Warren (mejor conocido como Monkey) nos regalan un inicio asombroso, que no decae  -a contrario- con la movida “Let´s Go”, “Horror Show” y “Tango” continúan la velada y la gente en una llena Carpa Astros. Todo el mundo agarra el ritmo al bailar y brincar, para después dejar salir ese infaltable slam con temas como “Easy Way Out” y “Numbers” que son mucho más agresivos y que dejan salir la vena punk de los asistentes, muchos de ellos caracterizados como mimos o payasos dementes con la magia del circo de la banda sobre el escenario, llena de enormes serpentinas multicolor que emanan del micrófono de Monkey, lo cual le añade un atractivo más a su presentación, que no da descanso mientras tocan temas como “Troubadour”, “Fuck It Up” y la canción de reciente hechura “Fuck up World”, la cual a pesar de ni siquiera haber sido lanzada oficialmente, es por todos conocida.

“Hoy estamos de fiesta y quiero que todo el mundo nos regale una enorme sonrisa, ¡Vamos!, quiero verles sonreír” pide Monkey, dibujando en su legendario rostro blanco de mimo una enorme sonrisa que acentúa con sus dedos antes de interpretar “Life Goes On”, un tema totalmente bailable y alegre que los fans corean de principio a fin. “Just Like Me” y “Jonhy Was a Soldier” pisan de nuevo el acelerador, y las guitarras de Pete Dee ese aceleran a tope acompañadas del aporreo de la batería del otro Dee (Kid). A continuación el show entra en un periodo más relajado, mas melódico; donde canciones como la melosa “I Am Yours”, “Angel” y “Go Genie Go” y su inicio inconfundible de sintetizadores dan un respiro y permiten al público tomar fotos de los músicos en la tarima. Y es que ver a todos esos músicos con 4 décadas de vida enfundados en sus tradicionales trajes y bombines basados en “La Naranja Mecanica” de Stanley Kubrick es sin duda algo que amerita una foto para el recuerdo.

Para “Chinese Takeway” de nueva cuenta, la adrenalina invade a los punks en la pista e incluso un slam de puras chavas se arma demostrando que el género femenino también sabe tirar golpes y disfrutar sin límites un show de The Adicts, mientras la parafernalia de la banda continua en el escenario con Monkey sacando papeles de colores de un envase tradicional de comida china, palillos incluidos. “Bad Boy” es tocada y ahora el delgado vocalista porta unos enormes y raros lentes blancos, y en la pista todo mundo se acusa de ser un mal chico al ritmo de la canción. Para temas como “Crazy” y “Straight Jacket” la locura literalmente invade a Monkey –sabemos que hablamos mucho de él, pero es un frontman incansable y que siempre sorprende con algo- quien como el trapecista más osado de los años de circo en la carpa astros se sube a una de las estructuras de la carpa misma a cantar desde lo más alto. Con “My Baby Got Run Over By a Steamroller” vamos llegando al fin del show pero la gente no parece estar en lo mínimo cansada.

El show de The Adicts está cerca de decir adiós, pero lo mejor está por llegar. “Who Split My Beer” vuelve loca a la gente y Monkey pasa de trapecista a malabarista haciendo suertes con un vaso lleno de cerveza en su cabeza. Y luego viene uno de los momentos más esperados de la noche con “Viva la Revolution”, el tema clásico y emblemático de los originarios de Suffolk, Inglaterra termina por reventar el lugar y no hay garganta que no entone el himno de generaciones de amantes del punk. Y para cerrar, nada como el cierre apoteósico con “You'll Never Walk Alone” (original de Rodgers & Hammerstein) donde una lluvia de serpentinas pero sobretodo de pelotas gigantes de plástico dan un cierre teatral que nos deja claro que aunque en gustos se rompen géneros, The Adicts se despide festivo y feliz cantando con una pista de audio de “Bring Me Sunshine” de Willie Nelson dejando en claro que es por mucho, el espectáculo punk más grande del mundo.

La noche punk termina a excelente hora, y al salir de la carpa y toparte con el enorme carrusel –ahora convertido en cafetería- del lugar rodeado de los foodtrucks y los múltiples focos de color te da la sensación de haber estado de verdad en un circo. Un circo punk demencial y legendario en el que The Adicts fue la atracción por casi 2 horas de show y que te deja totalmente satisfecho y listo para ir a dormir para empezar con una sonrisa la jornada laboral o escolar del día siguiente, a menos claro que quieras seguir la fiesta ya que la banda anunció un after party en el Gato Calavera.

 

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"Somos unos malditos genios, somos brillantes": Pete Dee, THE ADICTS

 

La primera vez que entrevisté a Pete Dee, guitarrita de la veterana banda británica The Adicts, no sabía lo que hacía. Summa Inferno estaba comenzando y hacía todo lo posible para conseguir el material que fuera con las bandas que fueran aún sin tener la menor idea de quien eran. Esa vez, estaba también Monkey, el vocalista de la banda. Fue divertido pero caótico, porque ni siquiera sabía que preguntar o pregunté solo idioteces.

Han pasado más de dos años desde ese primer encuentro y a veces la vida te da segundas oportunidades. La mía llego en el lobby de un hotel en la Ciudad de México donde Pete se hospeaba para promocionar los próximos show de la agrupación en nuestro país.

 

Pete_D_580x580-displayThe Adicts es una banda punk enorme...

¿¡Enorme!?

Sí, bueno. O vamos a llamar icónica, si quieres.

Somos ambas cosas, creo yo. Es como nos definiriamos mejor. Quisiera decirte algo... somos unos pinches genios. Somos brillantes. Somos los mejores. The Adicts es una banda fantástica, porque hacemos muy bien lo que tocamos, insistimos en ello y de esa forma fue como avanzamos.

¿Cuando fundaste la banda pensaste que serían así de grandes?

No, no. Cuando la fundé era tener muchas drogas y ponerme muy borracho. Lo único que buscaba era tener sexo con jovencitas. Eso siempre fue lo que de verdad quise: Drogas, cerveza y mucho sexo. ¡Es la verdad! Es todo lo que un músico joven busca cuando arma una banda. ¡Y sí que lo hicimos! Yo pensé que moriría joven, tal vez a los 26 o a los 27... pero no lo hicimos. Así que seguimos con la banda, haciendo música y la música cada vez mejoraba. Con los años aprendimos como tocar y poco a poco nos dimos cuenta que nos volvíamos más y más fuertes, mejores. Al inicio no lo entendiamos... no fue sino hasta que pusimos atención que notamos en lo que nos habiamos convertido.

Y aquí estamos, cuarenta años después. Ustedes siguen juntos, como una banda activa cuando tantos otros se han ido, ¿cual es la magia?

Es simple: Estamos aquí porque somos buenos. Tenemos talento. A pesar de todo, el talento significa algo. Cuando tienes talento, tienes que entenderlo como un don... entonces puedes llegar a los 66 años de edad y decir "lo que hacemos es bueno". Disfrutamos lo que hacemos y eso es muy importante.

¿Las nuevas generaciones toman el talento con la misma seriedad que ustedes?

Creo que sí. Ellos son tan talentosos como nosotros o incluso más, pues el talento para ellos está al alcance un botón. La tecnología se los ha puesto ahí. Ya no tienes que tener la habilidad de tocar algún instrumento, lo único que tienes que hacer es pensarlo y luego reproducirlo en la computadora. Una y otra vez. Ellos están aprendiendo de forma constante.

Cuando yo era joven, no tenía nada de eso. No teníamos internet, no teniamos ni cassettes...

¿Cómo le hacen para no hartarse unos de otros después de 40 años?

Porque somos familia. Todos somos buenos amigos, somos buenas personas, nos amámos unos a otros. Claro, hemos tenido nuestros altibajos, hemos pasado por muchas cosas, pero siempre hemos estado para los demás cuando alguien está enfermo, cuando estamos decaídos... somos personas, igual que tú. Es mucho mejor para las personas ser amigos que ser enemigos. Nos hemos enojado y hemos tenido peleas, algunas veces alguien termina llorando y sale corriendo, pero lo platicamos y lo solucionamos. Somos una banda de verdad.

Ustedes se han caracterizado por darle a su imagen una importancia equivalente a la que le dan a su música...

Si, estoy de acuerdo. Pero la música siempre será mucho más importante, creo. No queremos terminar siendo The Misfits donde la imagen es más importante que la música.

¿Te gusta la escena y la música punk de nuestros días?

Hay algo de buena música por ahí, pero la gente ya no tiene la oportunidad de escucharla. Las radios ya no la tocan, por supuesto y mucho menos la televisión. Tienes que estarla buscando, ir a algunos bares para ver que hay, pero ahí está, ahí está. Siempre habrá buena nueva música. A final de cuenta somos animales auditivos también. La buena música está siempre ahí, solo necesitas encontrarla.

Cada vez es más complicado, pero ¿es posible para los músicos seguir viviendo de su profesión de forma decente?

No. Dejame te explico algo.  The Adicts jamás fue una banda privilegiada por las disqueras, ni tuvimos millons de fans dandonos su dinero, pero jamás renunciamos. Nunca. La ventaja de las bandas actuales, es que a través de la tecnología pueden tener el control de su música. De ser propietarios de su creación. Nosotros tuvimos que dejar ir las nuestras por una mierda de dinero o a veces por nada.

Sin embargo, si eres propietario de tu música, si construyes una base de fans, te entregas a ellos, te dedicas a ellos, sobrevivirás. Tienen que entender que ya no hay dinero en esto, sobre todo en la venta de discos, por cosas como Spotify. Tengo un amigo que tuvo 93 millones de reproducciones en Spotify y le llegó un cheque por 80 dólares. [risas] ¡De verdad!

 

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¡Pero no me puedes decir que no puedes vivir a través de tu shows!

Sí, bueno, pero también se pone cada vez más dificil pues hacer conciertos se está volviendo cada vez más caro. Rentas, seguridad, transportes, ¡todo! Pareciera que la gente quiere matar la industria.

Nosotros hemos tocado cientos de conciertos a lo largo de nuestra carrera y dime, ¿tenemos dinero? No, no tenemos porque nos lo gastamos en estupideces. No tengo ahorros, no tengo dinero. Me lo gasto todo en mierda. [risas]

Pero erez feliz...

¡Sí! ¡Y mucho! Soy feliz con lo que soy, con lo que somos. Estoy muy orgulloso. Sí, puede que no tengamos mucho dinero, pero el dinero no puede hacerme feliz. El dinero no puede comprar la salud, por ejemplo. No me llena.

Si murieras en este preciso momento, ahora que estamos platicando, ¿te sentirías satisfecho con tu legado en general?

Bueno, no estoy muy feliz con mi vida personal, la cual ha sido una rueda de la fortuna. Pero hablando especificamente de la banda, no podría estar del todo feliz porque todavía hay mucha música que quiero crear. Muchos mensajes que dar, muchas palabras que decir. Porque después de todos estos años, seguimos aquí. Sex Pistols se fue. The Ramones se fue. Pero The Adicts sigue aquí y todavía tiene muchas cosas que hacer.

 


 

The Adicts estará de vuelta en nuestro país en el mes de Junio para ofrecer una corta gira por Texcoco, Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México.

 

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