Graveyard – ‘Peace’

por Jorge Figueroa Tapia

Nubes negras sobre el cementerio, se leía en el comunicado de la banda aquel septiembre del 2016, cuando Graveyard hacía pública la terminación del proyecto debido a “diferencias entre los miembros de la banda”, noticia que fue dolorosa para un sinnúmero de fans y seguidores de su trabajo, aunque bastaron sólo de un par de años para que aquél trago amargo se hiciera de lado,  puesto que la banda comenzó a dar nuevas señales de vida a través de las redes sociales, indicando su inminente y necesario regreso a la escena musical, con nueva alineación y sumando a su carrera un nuevo álbum, titulado Peace.

Innocence & Decadence, del 2015, fue el último material lanzado antes de su pasajera desaparición, álbum que, a pesar de ser muy relajado, comparado con sus trabajos anteriores, contó con diversas joyas musicales, algo usual en cada material que Graveyard realiza.

Esta vez, la banda sueca incluía en sus filas a Oskar Bergenheim en la batería, a Truls Mörck en el bajo (quien ya formaba parte de la banda desde el Innocence & Decadence) y a los ya conocidos Jonathan Ramm en la guitarra y Joakim Nilsson en la voz y guitarra, listos para emprender una nueva etapa y nuevamente realizar lo que mejor saben hacer.

Peace, su quinto álbum, resulta ser muy poderoso, en el que quizá liberaron todo lo que tenían contenido durante su receso, y nos remonta mucho a la esencia y sonido que definieron años atrás con su disco homónimo y con el ya clásico Hisingen Blues, con buena dosis de riffs, distorsión, mucho blues, rock clásico, psicodelia y poderío.

It Ain’t Over Yet es el track que abre éste LP y lo hace de una manera directa, descomunal y poderosa, casi diciendo “Nos extrañaste? Escucha esto” o “Perdón por la demora, aquí está Peace”, hasta el mismo título de la canción algo de eso nos dice, esto aún no ha terminado.

Unas guitarras para volverse loco, acompañado de una rasposa voz de Joakim, son el preámbulo perfecto para darse la idea de lo que viene en el resto del disco.

Cold Love es un tema un tanto oscuro, es fuerte y te mantiene en ese mismo estado de intensidad e interés por seguir escuchando todos los temas restantes. Una batería muy notoria que prácticamente te va marcando el pulso y ese ritmo al mero estilo Graveyard.

El primer momento que calma toda la revolución inicial de sonidos, llega con See the Day, un tema completamente misterioso y desgarrador, nos da un momento de quietud en el viaje que nos otorga Peace. En dicha canción, la voz corre a cargo de Truls, bajista de la banda.

Después renace la estridencia cuando aparece Please Don’t, primer single del álbum, el cual se acompañó también de un video oficial. En un tema que deja escuchar tal cuál el papel de cada uno de los músicos, hard rock directo y turbulento.

The Fox es un tema que también cuenta con un video musical, el riff principal evoca en automático al de “About a Girl” de Nirvana, mención meramente random quizá. Es una canción muy rítmica y disfrutable.

Continuamos con el track Walk On, el cuál gradualmente nos va sumergiendo en el ritmo de esta misma, hasta que llega el momento en el que detona y nos llena del sonido de unas guitarras hipnóticas y un acompañamiento que hace que sea un tema que estalle por completo.

Del Manic es uno de esos tracks que inevitablemente te envuelven y te transportan a otro sitio. Guitarras que rugen profundamente, a pesar de la calma general de la canción, la cuál también cuenta con esa esencia psicodélica.

Bird of Paradise es una canción que pareciera salida de su álbum debut, es intensa por completo, es Graveyard en su totalidad.

Aunque en su letra lo mencione “A Sign of Peace”, éste es un track que no brinda esa paz, al menos no inicialmente, ya que es un tema que cuenta con una velocidad que te invita a mover la cabeza y a agitar el brazo con fuerza. Al acercarse la última parte de la canción, cuenta con una disminución en dicha velocidad, lo cuál le da un toque interesante y prácticamente lo hace ser uno de los temas fuertes del álbum.

Ha llegado el fin y es turno de Low (I Wouldn’t Mind), quien tiene la labor de dar cierre al LP, y que no por ser el último track, no tiene relevancia, sino todo lo contrario, nos topamos con una pieza que contiene mucha fuerza, psicodelia, mucho rock&roll y sobre todo un gran feeling, cuenta con ese grado de intensidad que le da sin duda, un excelente cierre al álbum.

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Esta website usa cookies para mejorar tu experiencia, al entrar aceptas este hecho. Acepto Leer Más