La noche del 20 de enero quedará marcada para siempre en la memoria de los fans de Avenged Sevenfold en Colombia. Bogotá fue testigo de uno de los momentos más importantes del metal en el país: la primera visita de la banda californiana a tierras colombianas, en un Movistar Arena completamente sold out, con más de 14.000 almas listas para vivir una experiencia irrepetible.
Desde tempranas horas, el público aguardaba el ingreso al recinto. El día comenzó soleado, pero una lluvia inesperada refrescó la espera, como si la ciudad misma se preparara para la intensidad de la noche. A las 6:30 p.m. se abrieron las puertas y, a las 7:15 p.m., la banda nacional Mad Tree dio inicio a la jornada, encendiendo el ambiente con un set de siete canciones, incluyendo temas de su álbum Así Hablan los Pájaros (2023).
Luego llegó el turno de Mr. Bungle, la legendaria banda liderada por Mike Patton, acompañada por auténticas figuras del metal: Scott Ian (Anthrax) en la guitarra, Dave Lombardo (ex-Slayer) en la batería, Trevor Dunn en el bajo y Trey Spruance en la guitarra rítmica. En su primera presentación en este mítico venue bogotano, la banda ofreció un set potente de casi 14 canciones, incluyendo clásicos como Bungle Grind, Raping Your Mind, Sudden Death y Habla Español o Muere, además de covers memorables como Refuse/Resist de Sepultura y una versión completamente irreverente de All by Myself de Eric Carmen. Una presentación única, cargada de sonidos experimentales y energía pura.
Pero la noche tenía un destino claro. Tras la reprogramación del show por problemas de salud de M. Shadows, la expectativa era enorme. Pasadas las 9:00 p.m., Avenged Sevenfold tomó el escenario con un despliegue visual impecable, abriendo con Game Over, con M. Shadows sentado en el centro del escenario, cubierto por una máscara oscura, dejando claro desde el primer grito que su voz estaba de regreso.
El setlist recorrió distintas etapas de la banda con temas como Mattel, Afterlife, Gunslinger, Buried Alive y The Stage. El Movistar Arena explotó cuando sonaron los primeros acordes de Hail to the King, coreada a todo pulmón por miles de voces.
Uno de los momentos más emotivos llegó con So Far Away, dedicada a The Rev, cuando el recinto se iluminó con los celulares del público y M. Shadows cerró diciendo: “Te amo, Jimmy”. La nostalgia continuó con Bat Country, que hizo viajar a los fans a la era dorada de City of Evil (2005).
La recta final fue demoledora: Nobody, Nightmare (coreada con fuerza) y un momento icónico con Unholy Confessions, donde un fan subió al escenario para cantar junto a la banda. Antes del cierre, M. Shadows dejó un mensaje claro: “Colombia, no será la última vez. Volveremos.”
Save Me, Cosmic y el cierre perfecto con A Little Piece of Heaven pusieron fin a una noche inolvidable, acompañada por un espectáculo de luces y visuales que conectó al público con cada etapa de la banda.
Por Enma Porras






