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Jinjer - Macro

Después de tener una prueba con su EP 'Micro', por fin llegó su disco de estudio 'Macro', donde los ucranianos demuestran el mix de subgéneros groove, progresivo y metalcore que los ha caracterizado desde el día uno de su carrera, además, en la actualidad son considerados de los exponentes más importantes del metal, que no te sorprenda verlos como headliners en el futuro, sin duda a Tatiana Shmaylyuk y compañía, les espera una larga carrera.

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El álbum inicia con toda la potencia de los guturales de Tatiana desde el primer segundo de 'On The Top', una canción con riffs súper progresivos y coros con voz limpia. Sigue 'Pit of Consciousness' ¡impactantes guturales en el coro! qué potencia de esta mujer para cantar en dos estilos musicales, hasta ahora, tenemos una dualidad de melódico y potente, en las canciones.

Ahora tenemos un twist de género en el intro de 'Judgement (& Punishment)', que se pueden sentir vibras de reggae en la voz y guitarras, para después transformarse a metalcore ¡vaya combinación!, y con 'Retrospection' podemos sentir toda la esencia prog en los instrumentos, una voz preciosa con letras en ruso, que pasan al inglés junto con los guturales después de unos segundos.

'Pausing Death', una de las canciones más intensas del disco, hardcore de pies a cabeza, con unos pequeños tintes progresvios. además los lows de Tatiana son notables en los últimos segundos de la canción. 'Noah' y 'Home Back', le dan seguimiento con la misma brutalidad.

'Prophecy' es de las canciones más movidas del álbum, y para cerrar 'lainnereP', ('Perennial' al revés, uno de los singles de 'Micro'), mantiene sonidos de suspenso toda la pieza, un buen cierre para amenizar y digerir las canciones previamente escuchadas del álbum.

¡De Ucrania para el mundo! Este álbum muestra perfectamente el sello de Jinjer, la identidad de la banda está totalmente consolidada y lista para mantenerse entre los tops de las bandas de metal en el mundo, en esta placa, han logrado balance de guturales y voz limpia mostrando su mix metalcore-progresivo perfectamente ejecutado. [penci_review]


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Alcest - 'Spiritual Instinct'

Francia no es un país que se caracterice por dar una gran cantidad de bandas de metal; sin embargo, las que da son generalmente de un altísimo corte. 'Calidad antes que cantidad', dirían los que saben. Tal es el caso del blackgaze de Alcest, un dueto que lo largo de casi dos décadas de carrera, ha confirmado una y otra vez que tiene con que ponerse en el gusto de los más exigentes.

El nuevo álbum de la banda, 'Spiritual Instict', el cual llegará a las manos de todos el próximo 25 de octubre no es la excepción a la regla que los mismos nativos de Bagnols-sur-Cèze se han impuesto. A lo largo de únicamente seis grandes piezas, reiteran con firmeza esa posición.

El álbum abre melódicamente con 'Les Jardins De Minuit', un tema con el sello distintivo de la banda, combinando ambientaciones naturales, con la voz de Neige que cambia de limpia a unos desgarradores gritos que bien podrían encajar en los inicios blackers de la banda.

Si algo sabe hacer bien Alcest, es combinar los tranquilos momentos de calma con ráfagas de furia pura -claro, dentro del shoegaze- como la que nos presenta 'Protection', primer sencillo del álbum, un tema que se va construyendo poco a poco al igual que 'Sapphire', siguiendo los mismos preceptos que ellos forjaron en su anterior trabajo, 'Kodama'.

El título del disco es algo que encaja perfectamente, pues a lo largo de la media docena de canciones, podemos encontrar un aire espiritual, girando a la idea de nosotros como humanidad y lo que significa y hacia donde debemos ir.

'L'Ile Des Morts' rompe el ambiente que el disco tiene de forma general con sintetizadores y sonidos oscuros que contrastan con el mensaje de esperanza que lleva consigo. Es tal vez el punto más alto del álbum y la canción más disfrutable del mismo.

Alcest creó un disco lleno de paisajes musicales bastante interesantes, donde podemos ir de la alegría a la depresión, la melancolía y la algarabía en una sola canción. 'Spiritual Instinct', claramente no es el mejor trabajo de la banda; sin embargo es un paso adelante dentro de la evolución de su sonido y a pesar de no estar entre las posiciones de honor no demerita para nada el paso que Alcest lleva firmemente en el mundo de la música.

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Tool - 'Fear Inoculum'

Trece años tuvieron que pasar para que por fin pudieramos tener un álbum de Tool. 'Fear Inoculum' es apenas el quinto álbum de una banda que a pesar de tener más de 3 décadas de carrera musical es bien conocida por tomarse su tiempo en la creación y experimentación de su música y que sin embargo, se sigue manteniendo fiel -tal vez demasiado fiel- a su sonido logrando un balance perfecto entre evolución y respeto a su identidad.

Por obvias razones, las expectativas que el mundo generó alrededor de 'Fear Inoculum' fueron gigantescas y podemos decir que la banda supo sortearlo con grandeza y entregar un trabajo sobresaliente donde todas las canciones se van cociendo a fuego lento para ir incorporando poco a poco los elementos que hacen que Tool, sea Tool. Hay que recordar que ninguna de las siete canciones que conforman este trabajo tiene menos de 10 minutos de duración, por lo que la paciencia es una virtud que tienes que usar para comprender a la banda y su arte.

El álbum abre con la canción que le da título, envuelto en un aire tribal que le dan los ritmos de la batería de Danny Carey siguiendo la voz de Maynard J. Keenan quien ha dejado para otra ocasión la rabia que pudimos escuchar en trabajos como 'Ænima' o 'Lateralus', para reemplazarla por una voz suave y sigilosa que nos va llevando a lo largo del viaje.

Esto puede ser para algunas personas el punto más débil del disco, pues si bien es cierto que nos podríamos deshacer en elogios a la parte instrumental de 'Fear Inoculum', Maynard ha decidido permanecer detrás del telón dandole total protagonismo a sus compañeros. Ahora, con 55 años de edad, el cantante se pone a si mismo en un papel secundario, lejos de los reflectores y de los desgarradores gritos de antaño que hacían se nos enchinara la piel.

'Descending' es uno de los puntos más sobresalientes del disco, desafiando al escucha en una creciente progresiva que termina desatándose a la mitad de la canción y demostrando que además de música, Tool es discurso. Keenan te grita a la cara que el rumbo que ha tomado la humanidad nos está llevando a la destrucción. "Come, our end, suddenly / All hail our lethargy / Concede suddenly". Una joya.

Si alguien merece un reconocimiento especial en 'Fear Inoculum' es sin duda Danny Carey. Ya todos sabíamos que estamos frente a uno de los mejores bateristas del mundo; sin embargo en esta ocasión ha puesto el pedestal aún más arriba dándose el lujo de crear y armar a su antojo con mención honorífica en 'Chocolate Chip Trip', una cosa tan extraña como magnífica y que debe ser admirada como una oda de Danny Carey a si mismo y su habilidad.

Para darle un cierre digno al disco, Tool nos golpea en la cara con '7empest', una de las mejores canciones que la banda haya creado en toda su carrera. A lo largo de casi 20 minutos de duración, el cuarteto nos conduce a una tormenta de riffs tan diversos como creativos, con un Adam Jones totalmente inspirado y que junto a las agresivas líneas de bajo de un Justin Chancellor en su mejor momentos hacen que el tiempo no parezca pasar. Después de semejante revolcada, no te queda de otra más sonreír totalmente extasiado.

Tool con 'Fear Inoculum' ha logrado mantener el cetro que les ha pertenecido desde hace muchos años, con un álbum redondo, lleno de misterio, misticismo, mensajes ocultos que tal vez nadie fuera de la banda pueda descifrar jamás.

Bien dice el dicho, "si algo no está roto, no lo arregles" y es bajo esta premisa que Tool continúa evolucionando su sonido, pero sin renunciar a lo que les ha dado un lugar de privilegio en la escena musical a nivel mundial. Pasaron 13 años para tener un nuevo álbum de Tool y no sabemos cuanto tiempo pasará para tener otro si es que sucede. ¿Valió la pena? Sí, totalmente.


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