Seis músicos llevan prendas tradicionalmente femeninas, entre ellas el huipil. Asimismo están rodeados de percusiones, flautas y ocarinas que contrastan con las guitarras, bajos y parafernalia rockera. Tras la recitación de un poema, arranca una velada de metal-fusión y reivindicaciones sociales, una celebración vital.

f48f8a_651f5f827d5d4c5ea0c70cf4ca18e2b8En el marco del programa Estruendo multilingüe. Ciclo de música contemporánea indígena, realizado por segundo año consecutivo en el Museo Universitario del Chopo, se presentó Xipe Vitan Jä’Ï. Se trata de un proyecto autodefinido como “músico-cultural” surgido hace una década. Se traduce como “Música y canto de la tierra”.

El público, que abarrotó la ya tradicional sala de tocadas alternativas del Chopo, escuchó una mezcla de Black Metal fundido con elementos de la música de los pueblos originarios del país, el recital es música, es política, es fuerza dionisíaca. Es eficiente e interesante la combinación de instrumentos de viento, percusiones con la voz aguda y gutural del frontman Thibini Mästöhö, que en lengua hñähñu (otomí) o náhuatl emite un poderoso shriek.

El grupo abrió y cerró su performance con una de sus rolas insignia: “Tahuantinsuyo – Naujtlampaj” (“Los cuatro suyos – las cuatro regiones”), primero en plan acústico y al final potente a todo metal. La banda logra crear un universo fascinante, cada uno de los integrantes de la banda son músicos y personajes: Uxi uni niy+ (guitarra acústica, guitarra rítmica, cuatro venezolano, segundo vocalista). Tliluetska (guitarrista Líder, tercer vocalista), Ed M. (bajista), M.A.N.U. (baterista) y Uaxack (instrumentista), lo cual resulta en una propuesta visual y auditiva redonda.

En el concierto también se escucharon piezas como “Sembrar nuestros pensamientos” y el tema que da título a su más reciente producción musical: “Uitsnauatlampaj”: “En el lugar rodeado de espinas”, en náhuatl. Se hicieron acompañar del académico y literato Kalu Tatyisavi (Carlos España), quien en varios momentos recitó poesía en lenguas originarias seguida de su traducción al castellano.

Xipe Vitan Jä’Ï es decididamente diferente a aquellas bandas de inspiración prehispanizante, ya que que su propuesta se basa en la problemática actual y real de los pueblos originarios –mal llamados indígenas- de México, antes que en la parafernalia o la cosmovisión de los mexicas de la época precolombina. Si bien hay metaleros a quienes el elemento político de la banda podría ser repelente o difícil de agradar, bien vale la pena disfrutar de un proyecto que invita a escuchar, investigar y reflexionar.

Al público metalero acaso le faltó el espacio para brincar o hacer slam, no obstante, la naturaleza de la sede no lo permite, aunque, es relevante y se agradece que se abran los espacios para la expresión musical alternativa. El lleno de la sala y el entusiasmo general son testimonio del buen recibimiento y éxito de la noche con Xipe Vitan Jä’Ï.

Qué mejor que el metal, contestatario, rebelde y poderoso para divertirse, pensar y reivindicar. “Lucha no resistencia”.