Era una de esas noches. No importó que fuera Miércoles, mitad de semana. Lo único que se antojaba después del trabajo, era una noche de buena música, mucho desmadre y estar rodeado de gente con el mismo espíritu festivo que tú. Era una noche para rockear, saltar, cantar y -obviamente- mucho slam. ¿Cual es la mejor manera de aliviar este antojo? Con dos bandas icónicas del psychobilly y  punk como Nekromantix y Dropkick Murphys. ¡Que comience la celebración en el José Cuervo Salón!

1384208_10152947825491412_991950092049887433_nLa fiesta calentó motores desde el principio con Nekromantix. Mientras hay teloneros que realmente parecen solo un chaperón del estelar, pero estos daneses compitieron al tú por tú con la banda principal. El poder de los nórdicos se sintió con la llega de ‘Wrecking Ball’, y seguida de ‘Night Nurse’ y ‘Demons Are a Girl’s Best Friend’. Para este momento han puesto a bailar y agitar la cabeza hasta al más incrédulo de los asistentes. El inconfundible bajo en forma de ataúd de Kim Nekroman -único miembro fundador de la banda- se hace presente y su sonido característico inunda un José Cuervo repleto de chavos que se agitan desenfrenados mientras el setlist sigue con ‘Alice in Psycholand’, una suicida apología al cuento de Lewis Carrol y una seguidilla de temas muy potentes como ‘Brain Error’ , ‘Driller Killer’ , ‘Gargoyles Over Copenhagen’ y una de las canciones más vitoreadas de la noche, ‘Nekrofelia’ del álbum “Brought Back to Life”. Yo no soy muy fan del género, pero me tienen hipnotizado y bailando -y slameando- sin cesar.

“No los escucho gritar, ¿acaso ya se cansaron?”, pregunta Nekroman a los asistentes y en una complicidad sincronizada la batería de Adam Guerrero -quien apenas este año forma parte de la agrupación y se le nota perfectamente adaptado- toca los primeros redobles de ‘Devil Smile’ que no deja decaigan los ánimos, seguida de ‘Horney In a Herease’, ‘Nice Day for a Resurection’, ‘Rot in Hell’ y ‘Sea of Red’ . “¡Esta va dedicada a todas las mujeres de este lugar!” dice el propio Nekroman, y con seguridad, más de una fan tuvo un orgasmo -tal vez de forma literal-  con ‘Subcultural Girl’. La fiesta sigue con temas como ‘Survive Or Die’, ‘Bloody Hollyday’, ‘Hellbound’ y para cerrar la noche, ‘Alive’. Nekroman sale molesto del escenario, pues no pudieron completar su setlist, por darle el turno a la banda principal.

Tras un muy breve receso y con gran puntualidad, las luces vuelven a apagarse y en el foro se escucha completo el tema ‘The Foggy Dew’ -de The Chieftains– un intro iben conocidos por los fans de Dropkick Murphys

“The boys are back! The boys are back! The boys are back and they´re looking for troubles!” se escucha y mientras todos aplauden la tonada, uno a uno van apareciendo los integrantes de Dropkick Murphys y cuando la canción explota todos enloquecemos. Apenas termina, un inconfundible acorde se hace presente en el escenario. “¡Massachusetts!” grita un fan a mi lado con emoción y con justa razón, pues ‘The State of Massachusetts’ es la siguiente canción del repertorio, y hace que todos se vuelvan locos. ¿Acaso estamos en una taberna irlandesa? Porque asi se siente. “Johnny, I Heardly Knew Ya” y ‘Prisioner´s Song’  contibuyen a mantener el ambiente mientras el público canta a todo pulmón.

1800300_10152947824516412_7203857084083612916_n¿El orden del setlist? No lo recuerdo en absoluto. Pero es que esta vez, el show me rebasó por completo. Los originarios de Boston te hacen perder la cabeza con su Punk tan original y bien elaborado. Las gaitas, acordeones, armónicas y mandolinas de Tim Brennan y Jeff DaRosa te transportan a la Europa Occidental, a un pueblillo celta y su sonido tan característico. Eso si, puedo recordar muchos geniales momentos, particularmente el hecho de que el vocalista principal Al Barr se la pasó más tiempo pegado a la barrera cantando con los fans temas como “Going Out in Style”o “The Irish Rover” , la manera tan melodiosa y sublime de la gente de cantar temas más profundos y calmados como “Bastards On Parade” o -la clasiquísima- “The Rose Tattoo” , y la intensidad lograda en temas como “Deeds Not Words”  y  “The Warrior Inside”.

Pero sin duda lo mejor de todo fue el cierre mismo. Con ‘Kiss Me, I´m Shitfaced’ la banda deja subir a todas las chicas a cantar con ellos y para la siguiente canción tanto hombres como mujeres pueden estar en el escenario. Algunos aprovechan para tomarse selfies con los músicos, cantar al micrófono de los guitarristas, o solo para enloquecer cantando mas temas en el templete como “Skinhead On The MBTA”, “Citizen CIA” (El tema más agresivo de la noche, que los que nos quedamos abajo gozamos en un poderoso slam), el magnifico cover a AC/DC con “TNT” y la apoteósica “I´m Shipping Up to Boston”.

Una noche de fiesta absoluta, en la que el grito de batalla tipo estadio de “Let´s Go Murphys!” seguido de 5 palmadas como en los encuentros deportivos retumbó de principio a fin en el José Cuervo Salón.