¿Cuál es el resultado de juntar en una sola noche a un miembro de Slipknot con su proyecto en solitario, a una banda que pisa por primera vez México con toda la actitud de complacer a los numerosos fans que los han esperado por más de una década y a un consagrado y consentido del público mexicano como cierre? Una noche vibrante e inolvidable.

 
Sid Wilson –  #0 de Slipknot –  cómo DJ Starscream inició la noche con sus mezclas bizarras y torcidas. Pareciera que la locura y el desenfreno físico que muestra en Slipknot se quedan en el overol y la máscara y deja que sean sus beats los protagonistas de la noche. Unos cuantos samples de su banda principal y de Slayer entre otros son vitoreados por el público, pero en general su presentación puede resumirse como monótona y lineal.

 
La euforia real comienzó cuando los angelinos de Orgy saltan al escenario en su primera visita en nuestro pais. Uno a uno los integrantes toman su lugar para que ‘Suckerface’  y todo su contraste entre su pesado sonido y las distorsiones industriales haga su aparición. ¡Oh, dios! Todos los que escuchamos en su tiempo ‘Candyass’, sentimos algo realmente especial.

 
“Hola México, estamos muy felices por estar aquí con ustedes, no puedo escucharlos, ¡griten más fuerte!” grita un visiblemente emocionado Jay Gordon, quien en definitiva ha dejado atrás su faceta futurista – y casi andrógina – por un look relajado, con jeans negros y rasgados,  y un chaleco de tela con gorro el cual nunca dejó al descubrierto su cabeza, solamente de vez en vez para planchar su cabello detrás del escenario – Jay Gordon toma muy en serio su aspecto sobre el escenario –  mientras canciones clásicas ‘Dissention’ , ‘107’ y ‘Fetisha’ continúan el increíble momento.

 

El contraste entre la descomunal estatura – mide como 800 metros – y dinamismo de Creighton Emrick en la guitarra y el llamativo peinado mohawk rubio y relajada actitud de Nic Speck en el bajo es muy curioso de un lado del escenario, tocando canciones como ‘Grime of the Century’  un solitario single del 2012 y ‘Fiction (Dreams in Digital)’ un clásico del aún más clásico álbum ‘Vapor Transmission’ . Del otro lado, un solitario y sobrio Carlton Bost es el encargado de los solos en un setlist increíble con ‘Suck it’ y ‘Opticon’.

 
Orgy tuvo un receso muy largo y salvo Jay Gordon, ningún otro miembro de la banda ha estado más de 3 años en la banda. Aún así, los californianos tiene preparadas canciones nuevas que presentar como ‘Spells’ y ‘Wide Awake and Dead’ – su nuevo single, que les tuvimos en streaming exclusivo hace algunos meses – separadas solo por una canción de antaño como ‘Wheres Gerrold’

 

‘Revival’ y la muy pedida ‘Stitches’ son las encargadas de cerrar el set de esta noche, pero solo en apariencia, pues ‘Blue Monday’ no solo es una canción importante en la historia de Orgy, sino que es INDISPENSABLE. Tanto así, que el publico la pide a gritos y Jay Gordon no solo los complace, sino increíblemente se baja y canta toda la canción en la pista junto a la audiencia. ¡Jay Gordon cantando ‘Blue Monday’ en medio del José Cuervo Salón! Totalmente mágico. Completamente increible. Un enorme cierre.

 
DSCN8751“¡Viva la Cucaracha!” es el grito de guerra que se escucha desde los camerinos. Papa Roach hace su entrada nada más y nada menos que con ‘Between angels and Insects’, uno de los himnos más importantes en la historia de la banda. Estalla el José Cuervo Salón para proseguir con ‘Where Did the Angels Go?’ y ‘Blood Brothers’, y un cover a The Ramones ‘Give Me Back My Life’.

 

 

“Tardamos 7 años en regresar, les prometo que no volverá a pasar tanto tiempo” promete Jacoby Shaddix y entona ‘Broken Home’ – pero primero, un pequeño encore con ‘Lose Yourself’ de Eminem – y continua con ‘Forever’. Su look rubio y con los cabellos en punta [similar al que usó en la época del “Love, Hate, Tragedy” del 2002] contrastan con las luces del escenario mientras suena ‘Born with Nothing, Die with Everything’, y un pequeño snippet que comienza con eso de “My name is Coby Dick…” de ‘Infest’.

 
‘Burn’ y ‘Silence is the Enemy’ son las siguientes y tras estas el coro de “La Cucaracha”  – tradicional canción mexicana, nomás para subirse al tren del mame del cliché –  ha sido costumbre en cada visita de Papa Roach a nuestro pais. Y ya que andamos entrados en esto del español ‘Scars’ con su entrada inicial el coro totalmente en el idioma de Cervantes.

 
Jerry Horton y Tobin Esperance son unos mounstruos en las cuerdas y por ellos es que se desata la potenciaen ‘Still Swingin´’, ‘Lifeline’ y ‘…To be Loved’, – con la que se volvieran mundialmente famosos por ser la canción de apertura del programa de lucha libre “Raw” en Estados Unidos- . ‘Getting Away with Murder’ es la canción elegida para cerrar esta primera parte.

 
Tras un muy breve receso, las cucarachas vuelven a salir de sus rincones y deciden llevar el nivel de infestación a lo más alto con la pesadísima y acelerada ‘Dead Cell’ . “Cut mi life into pieces…” pide Papa Roach antes de entonar ‘Last Resort’ y la apoteosis llega con todo, finalizando con broche de oro esta noche llena de poder, sorpresas y curiosidades.

 

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