EXPLOSIVO
88%Nota Final
PRODUCCIÓN90%
AUDIO75%
VENUE100%
Puntuación de los lectores 1 Voto
100%

Para muchas personas el nombre de Pennywise es sinónimo de terror y fobia a los payasos gracias al personaje inventado por Stephen King en la novela “It” [O ‘Eso’ para quien fue a escuela de gobierno] y llevado a la pantalla grande en 1990. Sin embargo, en la escena hardcore-punk es sinónimo de una de las bandas más explosivas que existen y que por fin tuvimos la oportunidad de ver en nuestro país.

El Pepsi Center WTC empieza la fiesta con Dolores de huevos y AXPI como invitados nacionales. Aunque para ese momento el aforo no era ni por mucho el esperado y -particularmente en la presentación de AXPI- el sonido tuvo algunos problemas, las bandas pudieron entregar todo de sí en el escenario y hasta darse tiempo para dar su opinión sobre diversos temas.

La verdadera fiesta punk empezaría desde el primer minuto de la presentación de H2O. “1995” abre con todo la noche y los neoyorkinos demuestran que vienen a pelearle al tú por tú la atención a la banda estelar. Con temas como “Everrady”, “Family Tree” y esa forma en que todos gritan “Roots!” en cada coro, “One Life ,One Chance” y “Black Sheep” entre muchas otras , la pista es una locura demostrando el poder de convocatoria de Toby Morse y compañía.

“¿A quiénes de ustedes les gusta eso de patinar?” pregunta Morse al micrófono, mientras simula usar una patineta invisible para soltar “Skate!”, un tema corto pero que en lo que dura solo hay golpes que dejan mas moretones que cualquier mal dia en el skateboarding. El pequeño hijo de Toby, de tan solo 13 años se roba la noche al hacer el clásico grito que da inicio a “Sunday”, tocar la batería por completo en “Nothing to Prove” y hasta ir al frente del escenario para gritar un “Fuck you, Donald Trump!” que como era de esperarse arranco los aplausos del público. La presentación de H2O se va como agua (literalmente) y con “5 years plan”, “Guilty By Association” y “What Happened?” deja la tarima lista para el grupo estelar.

Pennywise hace su aparición y con “Wouldn’t It Be Nice” demuestra que la noche será devastadora e inmisericorde de principio a fin. Punks jóvenes pero también muchos de la vieja guardia (recordemos que la banda nació en 1988, año en que probablemente tú, querido lector, ni en planes de vida estabas) no se perderían la oportunidad de ver el debut en la Ciudad de México de esta leyenda y el slam no para mientras “Rules”, “My Own Country”, ”Peaceful Day” y “Straight Ahead” retumban en el recinto de la colonia Nápoles, aunque con un ligero fallo en el sonido que hacía sonar bajo el audio, cuestión que afortunadamente fue corregida.

Jim Lindberg ya no es un jovencillo y eso se nota, por más que lo trate de disimular con la playera skate y la gorra, pero es una fortuna haber tenido la oportunidad de verlo en vivo porque por entrega no se detiene (recordemos que el ya había abandonado la banda, pero regresó en 2012) como lo demostró el poder impreso en canciones como “Unknown Road”, “Waste Of Time”, “Same Old Story” o “My Own Way”. Las notas de hardcore punk resuenan en el pepsi center con temas como “Time To Burn” o “Perfect People” al ritmo del bajo de Randy Bradburry, quien carga el legado en este instrumento del fallecido Jason Thirsk, quien se suicidó en 1996.

“¿A quiénes de ustedes les gustan los Misfits?, ¿Bad Religion?, “¿NOFX o Rancid?” encuesta Lindberg a los fans que dan un grito de aceptación cada que una de estas bandas es mencionada. La hora de los covers ha llegado y “Do What You Want” y “(You Gotta) Fight for Your Right (To Party!)”, originales de Bad Religion y los Beastie Boys respectivamente ponen el slam a todo lo que da. Aun se estaba terminando esta ultima cuando tocan la canción homónima al nombre de la banda de golpe: ¡Sin duda el momento más loco de la noche!. Escuchar “Pennywise” interpretada por Pennywise es una experiencia única. “Society”, “Living For Today” y su sonido extremadamente veloz que puso a correr a todos en círculos y “Alien” (canción que por cierto bajo un poco los animos al ser de lo mas melódico de la banda) fueron el preludio para “Fuck Authority”, que cerró con brutalidad la primera parte del show.

Los originarios de Hermosa Beach, California regresan al escenario, y entonces los primeros acordes del cover de “Stand By Me” (si, estas en lo correcto: Aquella balada sesentera original de Ben E. King) abren el wall of death que se cierra cuando la canción acelera con ritmo punk a la mitad de la melodía. Y los covers siguieron pues ahora fue el turno de escuchar “Minor Threat”, original de la banda con el mismo nombre.

El momento del cierre apoteósico ha llegado y los primeros bajeos de “Bro Hymn” hacen que el público empiece a entonar el canto característico de la canción. “Ohhhh…Oh, Oh Oh!” se escucha en un pletórico Pepsi Center y la fiesta punk estalla tanto arriba en el escenario que es invadido por amigos, músicos y fans de la banda, como abajo donde los amantes del punk dan todo en esta última canción. Pennywise se despide y no lo hace desapareciendo en una coladera como el payaso del que toma su nombre, sino como los grandes y vitoreado por un público que sabe que la espera valió la pena.