¡Gran regreso de NIN!
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9.0

Si vemos en retrospectiva el catálogo de discos memorables que el metal, en cualquiera de sus sub-ramas, nos ha dejado en este par de años podemos ver que, en su mayoría, las agrupaciones clásicas han tratado de volver a sus raíces sonoras, en la mayoría de los casos con resultados bastante positivos.

Del ´Dystopia´ de Megadeth al ‘Hardwired.. to Self- Destruct’ de Metallica, pasando por las guitarras rápidas del ´Repentless’ de Slayer. Incluso hay quienes han lanzado su mejor disco en décadas, como Korn y su ‘The Serenity Of Suffering’ y el ex-protegido de Trent Reznor que logró hacerse de buenas críticas el año pasado con su ‘The Pale Emperor’ al volver a su enfermizo rock industrial. Todos lograron lanzar material con un encanto propio, un respiro para sus fanáticos cansados de experimentos fallidos y de carreras que hasta este momento parecían ir cada vez a menos, sin embargo pocos de estos han logrado trascender a su fandom headbanger.

Nine Inch Nails es una de las pocas propuestas que aún siendo considerados como una parte importante de la subcultura metalera, han logrado salir de aquella etiqueta y ganarse un lugar dentro de la cultura popular. Tal vez sea porque las canciones de Reznor son demasiado buenas para pertenecer solo a un pequeño sector, no tengo idea, pero la realidad es que terminan por atraer a mucha más gente. Sin embargo, eso no ha detenido que sus más recientes lanzamientos cayeran en la misma indiferencia y rechazo que los de los ejemplos anteriormente citados. Tal es así que Reznor decidió crear un hiatus alrededor del proyecto a finales del 2009 tras su desastroso ´The Slipt’, cosa que se arregló cuatro años más tarde con el lanzamiento de su, por momentos interesante, ‘Hesitation Marks’.

Así que cuando Reznor anunció que este año abría más material de NIN no todo mundo se emocionó. Las dudas eran justificadas y se agrandaron mientras más nos acercábamos a fin de año, sus tempranas declaraciones parecían mentira, pero no fue así. Hace una semana se anunció el lanzamiento de 5 canciones descritas por Reznor como “hostiles, impenetrables que necesitaban ser hechas”, junto con la integración de Atticus Ross como miembro oficial de la banda que hasta entonces sólo había otorgado ese título a Reznor. Esto último y el hecho de que sea un Ep, el único Ep que había lanzado la banda ‘Broken’ es un material de relevancia trascendental para el género, la producción y la música en general, fue lo que cambió la expectativa de todos al respecto.

‘Not The Actual Events’ no es ese material impenetrable, de difícil escucha, que Reznor trató de vendernos, pero sí es en su totalidad su lanzamiento más interesante en años. Hay que tener en cuenta que no es un regreso a la fórmula básica que les dio su fama, como el caso de los discos previamente citados, si no que es la integración de lo mejor de sus experimentos actuales al sonido que los hizo tan aclamados.

El mismo empieza con “Braches /Bones”, una canción de poco menos de 2 minutos con ritmos bailables al estilo de la segunda mitad de ‘The Slip’, coros agresivos y limpios a la ‘With Teeth’ y una serie de guitarras saturadas a la ‘Broken Ep’. Una canción que se siente explosiva y perversa en la cual Reznor repite como lunático el coro “Its like I´ve been here before!”, rompiendo abruptamente en su final con toda la instrumentación. Se siente un tanto perversa esta clara declaración de a qué sonará el resto del Ep y con suerte el resto de la carrera de NIN.

En “Dear World” pareciera que Reznor trató simular las auras frías quasi-synthpop del ‘Pretty Hate Machine’ con un fondo ambiental similar al que logró formular en sus composiciones del ‘Ghosts I-V’. Una serie de sonidos a sintetizador y una caja de ritmos forman esta pieza que se sentiría mejor ubicada dentro del soundtrack de ‘The Social Network’ que aquí, debido de igual manera a su lírica que a su naturaleza sonora. “Yes, everyone seems to be asleep…After all, everything is getting unfamiliar now”, dice Reznor en la que parece ser un reclamo a la sociedad de la era digital.

“Shes Gone Away” por otro lado es una pieza más potente y agresiva que las anteriores, pero que no sabe a mucho. Los ritmos repetitivos y los coros poco trabajados lejos de parecer hipnóticos terminan por opacar el buen trabajo atmosférico de fondo y su duración termina por cansar.

Dave Grohl se une a la batería en la siguiente canción “The Idea Of You” que cuenta con la producción limpia y los teclados del ‘With Teeth’ y los coros explosivos, delirantes, del ‘Downward Spiral’. Una canción interesante de ritmo desenfrenado e hipnótico. Para terminar una línea en sintetizadores se roba toda la atención melódica al más puro estilo de “Piggy”.

El disco cierra con una de las mejores canciones del año: “Burning Bright (Fire On Fire)” es una gran sorpresa. El que probablemente sea el único sencillo del Ep es una pista potente que hace uso de unos beats que recuerdan al Godflesh más épico, del dramatismo histriónico del Trent de la época del ‘The Fragile’ y de los detalles en guitarra y sintetizador que ha predominado en toda su carrera. Una canción llamativa que pide a gritos ser atendida y que consigue de regreso otorgar una experiencia quasi-dantesca.