100

Un sábado en el que los niños se quedaron a ver las luchas, los señores a ver el box, pero los demonios y amantes del metal extreme se dieron cita en el circo volador para el festival “Night of the living DEATH” que en su tercera edición dejo un espectáculo único lleno de brutalidad, agresión y una producción impecable.

MUERTE EN LA TIERRA

La gente desde temprano empieza a arribar al recinto pese a que en muchos puntos de la ciudad el cielo azota con una lluvia que nos hace pensar Dios quiere alejar a sus hijos del pecado de la brutalidad y la blasfemia. Para los que llegan desde temprano Entombed A.D. demuestra que el resurgir de sus cenizas hace 3 años no fue en vano; desde “Midas in reverse” este cadáver vuelto a la vida demuestra que viene con todo a volar cabezas. El recinto se sigue llenando mientras temas como “Stranger Aeons” y “Second to None” retumban, el slam

 ya para este momento es digno de los llamados “shows más extremos” de todo el año y eso que es la primera banda. Lars-Göran Petrov viene en un ambiente súper relajado y bromista, e incluso se fuma un cigarrito –lo que le supuso seguro un infarto a la gente del inmueble que cuida tanto entre su público el impedir fumar en las instalaciones- y la masacre cadavérica continúa su martilleo con “Eye Master”, “Revel in Flesh” y “Wolverine Blues”. De la manera más humilde y pidiendo una ovación para las bandas siguientes (y una para ellos mismos que retumba en todo el foro) Entombed A.D. se despide con “Left Hand Path”.

MUERTE EN EL INFIERNO

Si Entombed A.D. fue como un apocalipsis en la tierra por los muertos resucitados, lo de Deicide fue más allá: Fue como caer después de finado al infierno mismo solo para encontrarte con que debes seguir peleando por sobrevivir en las fauces del averno con temas como “Scars of the Crucifix”, “When Satan Rules His World” y “In the Minds of Evil”. Los deicidas (nombre que se les da a los asesinos de Cristo) son impactantes y blasfemos a más no poder: Glen Blenton no necesita maquillaje ni pintura o aditamentos para parecer demonio… ¡Su solo rostro parece la imagen viva de un maldito anticristo!. Destila maldad por cada poro y cuando frunce el ceño su rictus es aun más satánico, aunado a la manera de retumbar su bajo en temas como la veloz “They Are the Children of the Underworld”, “Oblivious to Evil”, “Trifixion” y “Mephistopheles”.
El circo volador en su oscuridad y con las luces rojas alumbrando a los demonios originados de Tampa de verdad te hace sentir has caído a los fuegos eternos, y al menos en la zona del moshpit corre violencia y sangre –literal, habían rostros ya escurriendo el vital líquido- de una forma que pocas veces nos toca presenciar, todo con temas como “Serpents of the Light”, “Blame It on God”, “Dead but Dreaming” y “Once Upon the Cross”. Mientras que en la parte de atrás y en las gradas las cabezas se agitan y las manos en forma de cuernos se alzan para corear himnos blasfemos como “Kill the Christian” y la homónima al nombre del grupo: “Deicide”. El diablo quiere devorar a todas las almas presentes y lo logra con un cierre apoteósico conformado por “Sacrificial Suicide”, “Homage for Satan” y claro: La esperadísima “Dead by Dawn” que hace que los fans ladren ese coro como perros infernales hambrientos de carne y sangre. Cenizas y cuerpos entregados al mal es lo que deja Deicide a su brutal paso pagando con creces las decepciones que la banda había sufrido con el público mexicano en otras ocasiones por cuestiones de otros organizadores.

MUERTE EN EL CIELO

Limpios de pecado en el fuego eterno la ascensión al paraíso se hace presente y las almas acceden a lo más sublime del edén para darle la bienvenida a Dark Tranquillity. Las melodías de death metal melódico se dejan escuchar con “Force of Hand” para de inmediato soltar un clásico como lo es “The Lesser Faith” que logra que la gente deje de grabar con sus dispositivos móviles el celestial inicio y se ponga a cantar y brincar. “Atoma” que da título a su más reciente producción seguida de “The Treason Wall” y “The Science of Noise” que retumba en el circo volador son ejecutadas mientras una nítida y enorme pantalla proyecta imágenes y texturas alucinantes muy propias del mundo de Dark Tranquillity: Lo mismo grecas y divinidades que un nostálgico video de un viaje en carretera o una ciudad industrial, todo cabe en la divinidad del sonido Gotemburgo en una producción impecable al paso de temas como “Forward Momentum”, “Terminus (Where Death Is Most Alive)”, “The Silence in Between” y “The Pitiless”.

Sin duda una de las presentaciones mas energéticas de los Suecos en nuestro país pues la gente sigue brincando y desgarrando sus gargantas en canciones como “What Only You Know”; el slam en el pit sigue dando con todo en las aguerridas “Monochromatic Stains” y “The Wonders at Your Feet”. Mikael Stanne en su imagen de mesías divino pero poderoso, con su look tipo Jesucristo es un desborde de dicha y energía y no para de agradecer a México por la manera tan increíble en que responde el público en cada uno de sus shows. Y mientras algunas personas quizá no tan fans de los suecos se la pasan de lujo viendo la pelea Mc Gregor vs Mayweather en una pantalla colocada en el lobby del circo, quienes seguimos esta gran epopeya musical nos deleitamos con “White Noise/Black Silence”, “Encircled” y “Clearing Skies” con todo y líricas de estos temas explotando en la proyección. Dos viejas y titánicas canciones conocidas como “Final Resistance” (donde de nuevo el slam aflora de manera impensada) y “Thereln” dan fin a la primera parte del show.

El momento de la gloria se acerca y el final del apocalipsis desatado durante todo el festival está por llegar a su fin. Dark Tranquillity vuelve al escenario entre aplausos para en una mezcla de rabia y divinidad cósmica cerrar la noche con “State of Trust” y “Through Smudged Lenses”. Finalmente en un cierre de oro maravilloso con “Misery’s Crown” termina así con el paseo por 3 mundos para regresar al de los mortales dispuestos a partir a casa con la dicha de haber presenciado el que puede ser uno de los mejores shows de metal de todo el año.

NIGHT OF THE LIVING DEATH 3: UN HOLOCAUSTO EN LA TIERRA, EL INFIERNO Y EL CIELO
EN RESUMEN:
Estas grandes banda del metal han hecho que la tercera edición del Night Of Living Death fuera un éxito rotundo.
POSITIVO
La calidad de la bandas en comunión con los asistentes
NEGATIVO
Nada, se perfila a ser uno de los mejores shows de metal de todo el año.
100