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Es domingo y la tradición dicta que es el día obligado de asistir a misa y tomar la comunión. Los black metaleros lo saben también y por ello se dieron cita pero en el Foro Indie Rocks de la Ciudad de México, el domingo pasado para tomar parte de la ceremonia ofrecida por los alemanes Nargaroth, quienes regresaron a nuestro país con gran éxito pues el recinto lució repleto de oscuros feligreses.

Desde el principio los sonidos del black metal inundaron el foro de la calle de Zacatecas con la propuesta de Askke, con toda la parafernalia, maquillaje y sonido característicos del género en una interesante propuesta local. De manera posterior los siempre habituales Trhough Torment hicieron lo suyo en una presentación especial que dedicaron a su bajista quien no pudo estar presente por hallarse hospitalizado.

Al frente del escenario entonces el personal coloca 2 pedestales en forma de cruz invertida con un pico enorme en la parte superior, en los que cabezas de marrano son ensartadas como marco  a la carnicería que estamos por presenciar. Las luces se apagan y Nargaroth sale al escenario al ritmo con la tonada de “The Agony of a Dying Phoenix”, tema desprendido de su más reciente placa “Era of Threnody”, seguido de “Whither Goest Thou” también perteneciente a este trabajo.

Ash, es sin duda el frontman por excelencia de la banda y quien roba las miradas al mezclar guturales infernales con agudos berridos en temas como “Conjuction Underneath the Alpha Wheel” y “Black Metal Ist Krieg”, donde el slam se abre en un sector del público con intensidad mientras que en otras zonas los amantes de Belcebú agitan sus cabezas con fervor e idolatría.

Los alemanes no interactúan mucho, si acaso solo para agradecer rápido la asistencia de la gente; lo suyo más bien es hacer vibrar los muros en el nombre del demonio con canciones como “Hunting Season” y “Abschiedsbrief Des Prometheus”. El cambio de sede de última hora le vino como anillo al dedo al evento, ya que el Indie Rocks por dentro pareciese una especie de capilla con sus acabados góticos característicos de la colonia donde se encuentra, lo que de verdad da una sensación de presenciar una verdadera ceremonia pagana y hace que temas como “Seven Tears are Flowing to the River” se sientan a flor de piel como en una verdadera homilía satánica.

Nargaroth entonces pisa el pedal con un par de temas que vuelven demonios a los asistentes deseosos de sangre primero con “War”, tema original de la banda Burzum y después con “Possessed by Black Fucking Metal” donde las legiones de descarnados se apoderan literal en posesión de los fans que pierden la cabeza y convierten el lugar en un pandemónium hirviente. Con este final infernal los alemanes se retiran del escenario.

La gente pide a gritos el regreso de la banda. Algunos en tono respetuoso coreando el nombre de la banda, otros tomándolo con chacoteo y cambiándolo por “Nalgaroth”, “Nalgarock”, “Márgaro” o hasta” Gorgoroth”; lo cual por lo menos sirve para que se mantengan entretenido mientras Nargaroth se decide a regresar. Los rostros blancos con sombras negras de los teutones se hacen presentes de nuevo y con un par de temas más dan por terminada ahora si la ceremonia negra sin despedirse y solo retirándose, como buena banda hija del mal tiene que hacerlo. Podemos ir en paz hermanos mios, la misa ha terminado.

 

G A L E R Í A :

 

 

Una misa negra de excelente calidad, donde los fans de la banda y del black metal en general pudieron disfrutar de una excelente producción y un venue apropiado para su disfrute.
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