THE TRUE MAYHEM regresó a México con todo y maldición...
93%Nota Final
Producción90%
Audio90%
Venue100%
Puntuación de los lectores 1 Voto
100%

Existen bandas que uno tiene que ver por lo menos una vez en la vida, por ser toda una leyenda y contar con un pasado oscuro y sangriento. The True Mayhem es una de ellas y quizá la más impactante. Posee una historia maldita llena de sangre, asesinatos, suicidios, traiciones y encarcelamientos que la han vuelto un objeto de culto para generaciones de metaleros por todo el mundo.

La cita fue en el lobby del Circo Volador, donde Kai Flood y -la cada vez más habitual banda abridora de grandes eventos- Through Torment fueron preparando la noche, mientras el recinto se iba llenando poco a poco logrando que para el momento en el que el estelar aparecería hubiera una muy nutrida asistencia superior a la de la visita previa a la de este show de los noruegos.

Una joven rubia coloca la mesa del altar con un cráneo y una soga y deja todo listo para que The True Mayhem tome el escenario en medio del espeso humo que llena el lugar y arranque la velada con ‘Deathcrush’ y sin dar un respiro a los paganos presentos y seguir con ‘Pagan Fears’. La gente grita y agita sus cabezas mientras el bajo de Necrobutcher -el único miembro original de la leyenda oscura- desata lo mismo temas totalmente black metaleros como ‘My Death’, que otros con un sonido más alejado y casi bailable como ‘To Daimonion’.

12648162_10154017814129171_1254339704_nEs imposible quitarle la vista a la demoniaca presencia de Attila Csihar con todo su característico maquillaje que parece salido de la peor pesadilla que puedas imaginar y verlo cantar con el cráneo humano en la mano temas como ‘Life Eternal’ y ‘Chainsaw’, mientras que agita la horca que sostiene en la palma de manera amenazante. Su cruz invertida enorme de metal que pende de su cuello refulge con las luces del recinto al igual que un extraño objeto que empuña en la otra mano. Para este momento, algunas fallas en el audio impiden que el show sea perfecto.

“Uno, dos, tres, cuatro” canta Attila y de inmediato uno de sus guitarristas que oculta su rostro bajo una tétrica capucha negra ejecuta los primeros acordes de ‘Freezing Moon’ para deleite de los seguidores de los noruegos. El público está hipnotizado y agita su cabeza ante la leyenda maldita; muchos de ellos con su playera con la imagen de la portada del ‘Dawn of the Black Hearts’ que exhibe la imagen del suicidio del antaño vocalista “Death”. Un puñado pequeño de fans trata de hacer el slam, pero son los menos comparados con el marasmo hipnótico de la gran mayoría. ‘Psywar’ y la agresiva ‘Carnage’ cierran la primera parte del show.

Minutos después The True Mayhem regresa al escenario, y está listo para poner fin a la presentación, primero con la épica obra maestra ‘De Mysteris’ y luego preparándose para descargar el día del juicio final con ‘Pure Fucking Armaggedon’ que siendo sinceros yo pensé sería un cataclismo total, pero se quedó corta. Los noruegos se despiden dejando un sabor de boca agridulce entre sus seguidores quienes disfrutaron muchísimo presenciar de nuevo a la leyenda, pero que en su mayoría consideraron la banda tocó muy poco tiempo.