La banda española de folk metal Mago de Oz embarcada en su enorme gira “Diabulus in Opera” llegó a Bolivia para dar algunas presentaciones solo para encontrarse con una producción y equipo deficientes para llevar a cabo su espectáculo, que ya llevaba meses preparándose. Incluso el director de orquesta de la banda llevaba meses en comunicación con una orquesta sinfónica boliviana para un show irrepetible. Lo que Mago de Oz no sabía es que ese sería solo el principio de un verdadero calvario.

La primera fecha en La Paz, capital del país, fue un desastre debido a condiciones climáticas de lluvia adversas. Mientras que la segunda fecha en Potosí fue movida a esta misma ciudad capital, pero bajo el anuncio de que se continuaria con la presentación completa con orquesta y un show de primera. Ya para este show, la banda acusa directamente al promotor Gustavo Tobar de no solo no cumplir con los requerimientos básicos de audio y producción para llevar a cabo el show, sino de cosas más serias como el haberlos amenazado con sus influencias para que jamás pudieran volver a tocar en Bolivia y lo mas grave: Haber sobornado a 4 agentes de la ley boliviana para mantener cautivos por horas a la manager de la banda Lydia Ivonne Cruz así como al violinista Carlos “Moha” Prieto y al director y baterista Jesús María Hernández mejor conocido como Txus. La banda presenta además en sus redes un audio donde el supuesto promotor extorsiona a Lydia pidiéndole dinero a cambio de su libertad.

La banda canceló por este desazón el concierto programado, y guardo mesura en sus publicaciones mientras permanecían en el país argumentando habían sido amenazados por las autoridades de Bolivia. Finalmente y ya en Ecuador, Mago de Oz emitió una nueva publicación donde aseguran estar bien y buscar dejar atrás el trago amargo. Además, señalaron que lanzarán un extenso comunicado en los próximos días dando su detallada versión de los hechos con nombre y apellidos de todos los implicados.