¡Sobresaliente!
93%Nota Final
PRODUCCIÓN85%
VENUE95%
AUDIO100%
Puntuación de los lectores 2 Votos
99%

Como sentir el impacto del rebote de una pelota de beisbol a toda velocidad en la cara, así se sintió cada canción de Madball, la leyenda del hardcore que regresó a nuestro país al mismo foro de su exitosa presentación en 2013.

Llego al Foro Alicia y me encuentro con un número mayor de gente afuera que adentro del recinto en esa mala costumbre de querer entrar al show hasta que las bandas grandes tocan. Ya pagaste tu boleto y no te van a descontar nada por banda no vista, ¿Porque no entrar y conocer todas las propuestas? Pero bueno, los pocos que entraron desde el principio pudieron disfrutar el desfile de bandas iniciado con los Tamaulipecos de Convicción seguidos de los panameños de Rencilla, ambos con una propuesta hardcore tradicional y muy acorde a la noche. AK47 es la banda que pese a mantener el mismo género agrega voces mucho mas guturales y forzadas a su propuesta y finalmente los queretanos de Kicktime –con un aforo ya mucho mayor y además con mucha porra- dan una gran presentación. Es muy curioso ver como todas las bandas se saludan y rememoran eventos donde compartieron escenario o vieron a las demás bandas del cartel dejando ver lo cerrada y unida que es la escena del hardcore como género.

Tras un discurso social de los organizadores llamando a firmar una petición al final del show para protestar contra los atropellos políticos hacia los mexicanos e invitando a que la actitud hardcore no quede solo en la música, la cancha queda entonces lista para que la pelota del hardcore haga su aparición y Madball hace su primer saque con “Hardcore Lives” una canción explosiva de su más reciente producción lanzada en 2014 que da nombre al álbum en sí, pero la gente como que no entra en sintonía y lo que debió ser un inicio bestial termina pasando sin pena ni gloria al igual que con “Smell the Bacon”. No es sino hasta la tercera canción “We The People” que la gente recibe la bola en la boca y despierta, y entramos ahora si en la violencia –en el buen sentido- característica de un toquín de esta envergadura, que ya no decae y se mantiene con “Get Out” y “Can´t Stop, Won´t Stop”.

El setlist de la noche

Es momento del primer tema en español cortesía de Madball (cuyo nombre está inspirado en unas pelotas de caras grotescas producidas en los 80´s por la empresa juguetera AmToy) con “Nuestra Familia”. Para ese momento y ante la ausencia de una barrera que separe al escenario el “stage diving” está a todo lo que da, y los fans brincan del escenario a la pista y de regreso al ritmo de “DNA”, “Set It Off” y “Down By Law”. “Esta es una canción que habla no de gente como ustedes que está viva y aquí disfrutando del hardcore, sino de aquellos que se la pasan en otro mundo, detrás de sus computadoras” informa Freddy Cricien (único miembro fundador ya activo) para cantar “Mi palabra”, y después dar 2 impactos esféricos directo al rostro con “Across The Face” y “Face to Face”

De un lado del escenario tenemos en el bajo a Jorge “Hoya Roc” Guerra, quien con su apariencia regordeta y bonachona con mucha vibra latina es sin duda el consentido del publico e incluso icono de la agrupación. Sus cuerdas se mueven sin cesar tocando los acordes de “Infiltrate The System” y “Look My Way”, y después llega el momento del infaltable cover de Agnostic Front con “It´s My Life” y como no: Basta recordar que Freddy Cricien es el medio hermano menor del vocalista de la banda citada, y que a sus 12 años comenzó su carrera al frente de Madball tocando las canciones que Agnostic Front no usaba. Del otro lado del escenario el “gringo buena onda, de esos que no quieren a Trump” Brian “Mitts” Daniels –así lo presento Cricien al público- y su imponente complexión arranca sonidos callejeros de su guitarra con “Pride” y “Heavenhell”, que el cantante dedica a su padre, “un tipo duro pero de buen corazón en el fondo” en sus propias palabras.

Los últimos botes de la banda neoyorkina están por suceder, y la gente lo sabe cuando los acordes de la tradicional y esperada “Doc Marten Stomp” suenan. Decenas de “hardcoreros” sin playera con frases tatuadas que invitan a pensar en una vida de calle, excesos y barrio desquitan sus últimos alientos en el slam. “100%” es una canción que pone a tope el orgullo latino, y también la canción en la que el escenario queda invadido por fans y hasta cantantes de las bandas anteriores que convierten la presentación en una fiesta de hermandad arriba de la tarima. Al grito de “Hardcore Still Lives!” la banda de NY se despide, y abandona la cancha dejando a sus seguidores más que satisfechos con la presentación, como si del mismo Bronx se tratase.