El sitio TMZ tuvo acceso al exámen toxicológico del cantante Chris Cornell, fallecido ahorcado el pasado 18 de Mayo en su habitación de hotel en Detroit, tras un concierto. Según el informe, el músico tenía presencia en su sistema de Naloxona (usado para combatir su adicción a los opiaceos), Butalbital (sedantes), Lorazepam (un potente ansiolítico), Pseudoefedrina (descongestionante) y barbitúricos al momento de la muerte. Todo parece indicar que Cornell había ingerido al menos 4 tabletas de Lorazepam.

Tras darse a conocer el informe, la esposa del músico lanzó un nuevo comunicado:

“Muchos de los que conocimos bien a Chris, nos dimos cuenta de que él no era él mismo durante sus últimas horas y que algo estaba muy mal. Con este reporte, nos enteramos que tenía varias sustancias en su sistena. Después de tantos años de sobriedad, una mala elección parece haberlo alterado totalmente.

Es obvio que algo salió terriblemente mal; mis hijos y yo estamos con el corazón roto y estamos devastados porque jamás podremos cambiar lo que pasó. Apreciamos mucho todo el amor que hemos recibido durante este tiempo tan difícil y estamos dedicados a ayudar a los demás en la prevención de este tipo de tragedias.”