WIR SIND WIEDER DA! RAMMSTEIN!
98%Nota Final
PRODUCCIÓN100%
AUDIO100%
VENUE95%
Puntuación de los lectores 31 Votos
73%

Casi dos años después de su última edición, el Corona Hell and Heaven Metal Fest volvió y lo hizo de enorme manera. En contraste con la amenaza de lluvia constante que estuvo asolando al evento por las últimas semanas, las interminables filas para entrar al evento, tuvieron que aguantar el intento calor del sol mientras los miles de amantes del metal, caminaban hacia los accesos ataviados de las típicas camisetas con los logos de las bandas participantes.

SUICIDAL TENDENCIESMinutos después de permitirse el acceso, los 5 escenarios del festival comenzaron a llenarse y la emoción, los gritos y el la euforia aparecieron. Los ganadores del concurso Road to CHH, Espina fueron los encargados de inaugurar el Hell Stage, mientras en otros lados sonaban bandas como El Cuervo de Poe, los colombianos Koyi K Utho, Cathleen o la legendaria banda nacional, Transmetal.

Uno de los puntos más criticados en la edición pasada del festival, fue el sonido. Sin embargo, esta vez, la producción del evento puso un especial énfasis en este rubro, por lo que la mayor parte del tiempo, el sonido fue más que bueno. Igualmente, la localización de los escenarios, permitió tener buena visión y evitó que se perdieran entre las distintas zonas o que la música se mezclara. Obviamente, no todo fue perfecto dentro del festival y hay varias cosas que mejorar, pero creo que las cosas van por buen camino. Hubo algunos problemas de logística, en los accesos y ciertos aspectos que fueron confusos para los asistentes, pero se puede ir afinando y ajustando conforme las ediciones vayan pasando y el Hell and Heaven tome aún, una mayor madurez.

El festival tuvo para todos. Desde la brutalidad de bandas como Behemoth, Voivod o Mushroomhead en su primera visita a nuestro país, pasando por el poder y elegancia de Epica -quienes presentarán nuevo disco próximamente-, la energía descargada por Five Finger Death Punch, quienes también se estrenaron en México -aunque sin demasiado éxito, debo decir- o la fuerza de Sepultura y Suicidal Tendencies que armaron senda batalla en las pistas.

Mención aparte deben tener el enorme magnetismo que causan los suecos Ghost. Puede que su música no sea lo tuyo, que te parezcan demasiado melódicos, pero todos los asistenes al festival, deben reconocer que Emeritus III y sus Nameless Ghouls son unas bestias sobre el escenario. El cantante y sus compinches son algo totalmente distinto en su versión en vivo, donde interpretaron tanto temas “viejos”, como de su nuevo álbum ‘Meliora’, como la ganadora del Grammy, ‘Cirice’, ‘From the Pinnacle to the Pit’, o ‘He Is’, canción que la banda dedicó a un fan recién fallecido. La banda lleva menos de una década de carrera y ya tiene un arrastre enorme, ¿se imaginan lo que lograrán en 10 años más? Igualmente, mención honorífica para los vikingos por antonomasia, Amon Amarth que hicieron que el público que los pudo presenciar en el Heaven Stage, desatara toda la furia que traía dentro y levantara sus cuernos al aire.

Otro punto alto del evento fue la presentación de la legendaria banda Twisted Sister, que llegó a la ciudad de México por primera y última vez en su gira de despedida tras 40 años de carrera. Dee Snider sigue dando buena batalla a pesar de los años y dio un buen repaso a la trayectoria de la banda. Temas como ‘The Kids are back’, ‘I wanna Rock’, ‘Burn in Hell’ y la infaltable ‘We´re not gonne take it’ -en su versión mexicana ‘Huevos con Aceite’- hicieron las delicias del público. Lastimosamente, la desesperación del público por ver a los estelares alemanes. Rammstein, hizo que un sector comenzara a gritar su nombre. No obstante, Dee Snider se lo tomó de muy buen humor y para hacerlos desesperar un poco más, se aventó un trio de temas extra.

 

 

RAMMSTEIN3“¡Nueve! ¡Ocho! ¡Siete! ¡Seis! ¡Cinco! ¡Cuatro! ¡Tres! ¡Dos! ¡Uno! ¡RAMMSTEIN!”. Fueron cinco años de espera los que tuvieron que aguantar los fans del combo industrial más grande del mundo. Sin embargo, nada importó cuando los primeros acordes de ‘Rammvier’, comenzaron a flotar por el aire. Christian ‘Flake’ Lorenz, ataviado con un llamativo traje naranja encendido comandó el inicio del concierto, seguido por el ritmo marcial impuesto por Christoph Schneider, el bajo de un blanquecino Oliver Riedel y los pegajosos riffs de Paul Landers y Richard Kruspe que bajaron de los cielos en un par de cruces metálicas. Un traje blanco cubría a Till Lindemann quien bailando, entro al escenario para anunciar que Rammstein, “había resucitado de las cenizas y estaban de nuevo aquí.”

Los gritos de las multitudes se volvieron aún más intensos con ‘Reise, Reise’, ‘Hallelujah’ y el estreno en México de ‘Zerstören’, donde Lindemann termina haciendo las veces de extremista y estallando con un chaleco bomba.

‘Keine Lust’ y la flamígera ‘Feuer Frei!’ no permitieron que la intensidad disminuyera ni un poco, hasta llegar a ‘Seemann’, la primera balada lanzada por la banda en el ya lejano 1995, la cual se reincorporó para esta gira tras muchos años fuera y que sacó las lagrimas a más de uno. Sin duda, uno de los momentos cumbres de esta presentación, que retomó la fuerza devastadora con ‘Ich tu´dir weh’, la veterana ‘Du riechst so gut’ y la recientemente revitalizada y retomada ‘Mein herz brennt’.

En estos momentos, Rammstein se encuentra en plena producción de su séptimo álbum de estudio, por lo cual esta gira a lo largo de los festivales más grandes del planeta, es más un calentamiento para la banda tras casi 3 años de vacaciones.

La marcha militar de ‘Links 234’, ‘Ich will’, el gran himno de la banda ‘Du hast’ y el impresionante cover a Depeche Mode con ‘Stripped’ fueron las encargadas de cerrar la primera parte de la noche. Apenas unos minutos después, los acordes de ‘Sonne’ recobraron la emoción del público y fue mucho más allá con semejantes llamaradas. Azul, blanco y rojo fue por un momento el Autodromo Hermanos Rodriguez con la interpretación de ‘Amerika’, la sátira favorita de la banda hacia los Estados Unidos -y que los estadounidenses no entienden- mientras millones de papelitos tricolores volaban por los aires, para terminar con un ángel de metal envuelto en llamas con ‘Engel’ y satisfacer a sus fans nacionales con las trompetas de ‘Te Quiero Puta’.

Al final, solo estabamos ellos y nosotros. Ellos, arrodillados dando las gracias y nosotros, gritando y aplaudiendo su actuación. Nada más había. Se apagaron las luces y fue tiempo de volver a casa, adoloridos pero felices, con ganas de más y ver que nos puede ofrecer el Hell and Heaven el próximo año.

 

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