Por Vic Vixo García / @1simplemistake


Cuando una banda que ya cuenta con sus buenos años de carrera y un estilo bien marcado decide hacer un cambio en su propuesta musical, los primeros en saltar son su base de fans; le pasó a Therion con ‘Gothic Kabbalah’ (2007), o a Theatre of Tragedy y su ‘Musique’ (2000). En 2011, los heavy-power metaleros de HammerFall entregaron ‘Infected’, un disco que manejó la temática zombie, dejando de lado a los guerreros y a la gloria, un disco que no encantó a los seguidores más fieles de la banda.

 
Esta vez, los de Gotemburgo regresaron para ofrecer una re-evolución de su música, una vuelta a su sonido clásico que incluye también a King Hector, quien no apareció en la portada de ‘Infected’, pero que en este álbum está listo para retomar su lugar en compañía de su corcel. ¿Qué otro mejor llamado a la guerra que Hector destrozando la estatua que lo encarcelaba, levantando todo honor con su martillo?

 
Los liderados por Joacim Cans comienzan el ataque con ‘Hector’s Hymn’, propiamente un himno que a los 25 segundos rompe con la calma sombría del inicio y nos recetan los primeros y poderosos riffs a cargo de Oscar Dronjak y Pontus Norgren, abriendo paso al doble pedal de un increíble Anders Johansson y el bajeo de Fredrik Larsson. El tema trae al campo de batalla los tradicionales coros power, y a los guerreros a cantar en el tramo final de la canción. Un gran track que funcionaría muy bien si se vuelve regular en los setlists.

 
Pasamos a la canción título del álbum, ‘(r)Evolution’, en la que bajan un poco la velocidad pero donde entregan una serie de geniales partes vocales para ser coreadas por el público en directo: “(r)Evolution – Rise and resist / (r)Evolution – Fight to exist / (r)Evolution – A wrecking ball / (r)Evolution – Free for all”. Otra que añadiría a los repertorios.

 
No pasaría nada si ‘Bushido’ no hubiera sido incluida en el disco, que aunque con ímpetu y en toda la onda HammerFall, no logra despuntar o crear un sitio destacado; previsible.

 
‘Live Life Loud’ representa la faceta más rockera de la banda, y la más heavy hasta este momento en ‘(r)Evolution’. La canción se apoya en su propio nombre para quedarse en la mente del escucha y así recordarla. Cuando los chicos se rifan este tipo de canciones es de agradecerse porque son realmente unas joyas.

 
Otro cambio surge con ‘Ex Inferis’, un corte muy lento y oscuro que viene a quebrantar con las melodías acostumbradas en HammerFall. A la vez posee un ritmo pegadizo gracias al trabajo de guitarras que irremediablemente hacen mover la cabeza en consonancia, como de marcha.

 
James Michael, vocalista de la banda hard rockera Sixx:A.M. (proyecto del Mötley Crüero, Nikki Sixx), hace acto de presencia para iniciar la cantada en ‘We Won’t Back Down’. James otorga a la canción una tesitura propia del gothic rock/metal, muy en la vena de H.I.M. o To/Die/For, consiguiendo de esta manera que el tema sobresalga.

 
Brace yourselves, the ballad is coming… Esto significa ‘Winter is Coming’, que además de referir a la famosa serie televisiva Game of Thrones, es la balada en turno. Desafortunadamente se queda en el camino, no alcanza a encumbrarse como una buena balada. Lineal y no transmite la pasión característica de este tipo de composiciones. Otro de los “rellenos” del disco.

 
Se retoma el power metal puro con ‘Origins’, título adecuado para describir el contenido de la canción. Los punteos son absolutos marca registrada HammerFall, los seguidores de antaño agradecerán de sobremanera el track. ‘It’s Tainted Metal’ dicen los Hammer, que intenta ser un gancho para los conciertos, sobre todo porque contiene unos clásicos ‘oh’ en algunas estrofas, más hacia el final… pero tal vez no muchos –o nadie- le reproche a la banda si no la tocan.

 
El segundo corte lento del disco viene al sonar ‘Evil Incarnate’, cuyo curioso sello –y maldad encarnada- se da con unos ligeros guturales lanzados un leve antes de llegar a los 3 minutos de rola, y que continúan muy escondidos en la parte final. Oscura, un momento de experimento.

 
Siempre es de resaltar cuando una banda sabe cómo terminar un álbum, y HammerFall lo hace con grandes honores en su ‘Wildfire’, una grandiosa muestra de rapidez y agresividad en todos los instrumentos y voces. Un acierto para despedir a ‘(r)Evolution’ con creces, sonidos directos y con un puente suavizado que conduce a la culminación del tema, poniendo fin con unos potentísimos “Wildfire! Wildfire!”

 
HammerFall volvió decentemente a la senda que les brindó su puesto en las imprescindibles de la escena power; puede que  ‘(r)Evolution’ no llegue a ser un disco de antología, pero bien merece la escucha.