Caradura esta listo para ofrecer una noche de diversión y locura caótica con la actuación de Green Jello y todo su ‘Puppet Punk’ directamente desde New York. Y claro, en un concierto celebrado un día antes de Halloween y con una banda que como principal característica tiene el usar disfraces y botargas, el publico asiste caracterizado. Veo en una mesa contigua a la mia a una sirena platicando con una Burlesque Girl, ambas siendo observadas por una joven con un bodypaint -bastante genial- de Venom [personaje del Universo comiquero de Spiderman para todos aquellos que no son versados en el séptimo arte], a mi izquierda un demonio observa el escenario y “El Fantasma de la Opera” observa detenidamente el escenario.

Tomo asiento y cerveza en mano, observo la actuación de Terror Còsmico, un dueto originario del Distrito Federal conformado por Javier Alejandre y Andrés Silveira. Es la primera vez que me toca ver una banda con solo 2 integrantes -guitarra y batería- pero me dejaron un gran sabor de boca. Son en verdad virtuosos y aunque no cantan y todo es instrumental, no te cansan y fueron muy aplaudidos. Un terrible chillido cuando la guitarra estaba en Stand By fue algo incomodo, pero a pesar de ello, me pareció una buena actuación por parte de los capitalinos.

10521231_10152860655489171_6585231818567271243_nEl telón del escenario se cierra y tras unos minutos, una voz rasposa y enérgica de esas que anuncian el paso de los circos itinerantes en EU anuncia la gran atracción. “Estamos a 2 minutos de empezar el show, ¿Están listos?. Este es un show interactivo, así que ustedes tienen que subir al escenario, cantar con nosotros y ser parte del mismo, aquí vamos… GREEN JELLO SUCKS!! se escucha, y el telón vuelve a abrirse para dar paso a la banda estelar.

De inmediato el calvo vocalista Bill Manspeaker pide voluntarios para colocarse botargas encima de la cabeza y pide a sus “títeres” empiece el desorden. No puedo contenerme y termino enfundado en una enorme cabeza de Panda con el símbolo del anarquismo en la frente, mientras al lado de 2 cerdos, un coyote y una calabaza brincamos en el escenario al ritmo de “Three Little Pigs” canción que da inicio al setlist de los neoyorquinos.

El setlist en realidad fue muy corto, -solo unas 8 canciones- más no así la duración de la presentación. ¿Cómo puede ser esto posible , se preguntaran?. Sencillo: Bill y compañía interrumpen cada canción cuando se les da la gana, para aventar cosas, gritar majaderías, o hacer que el público se ponga en cuclillas para luego saltar.

Canciones como “Anthem” o “The Bear Song” son interpretadas mientras las botargas ya estamos en la pista haciendo Slam. De lejos es el mejor Puppet Wall of Death que he visto en mi vida entera. Seguramente parecía algún tipo de granja desquiciada. Pero no solo nosotros bajamos, sino que en un momento de la presentación, el vocalista de la autonombrada “peor banda del mundo” brinca y en una mesa situada en medio de la pista continua cantando temas como “Misadventures of Shitman” con la gente corriendo desbocada alrededor de la misma mientras se golpea entre si. ¡Una locura animal! [Literalmente]

“Anarchy in Bedrock” original de los Sex Pistols es una de las canciones mas agresivas y coreadas por los conocedores del punk y hace que la adrenalina llegue al tope, para entonces dar paso al momento religioso, sublime y apoteósico. Con sus ojos brillantes hace aparición el Dios Vaca, la suprema deidad bovina en la que se convierte Bill cuando se enfunda en la botarga de la vaca con capa roja, y entonces todos le reverencian y le dan en ofrenda al sediento ídolo rumiante el ultimo slam de la noche al ritmo de la loca y desquiciante “Obey the Cowgod” con la que el show de los títeres punk se despide. Green Jello sucks! Green Jello sucks! Green Jello sucks! se escucha. Pero no es cierto…