Pocas cosas hay que un fan pueda agradecer tanto en la vida, como el hecho de su banda favorita decida hacer un concierto donde toque íntegramente un disco aclamado por muchos, saliéndose de los setlists habituales. Por ello es que la legión de fans de Mägo de Oz abarrotó el pabellón Oeste del palacio de los deportes, para escuchar la ejecución del ‘Finisterra Opera Rock’ en su totalidad.

Fueron sus compatriotas de Zenobia los encargados de dar inicio al concierto. Los originarios de La Rioja dieron una presentación muy aclamada, poniendo al público a cantar y brincar temas como “La Legión Infernal”, “Una de Piratas”, “La Tormenta” o “Lo llevo en la Sangre”. Casi para terminar su presentación los gritos de aclamación a la banda estelar empezaban a retumbar en el lugar, así que Zenobia cerró en ese momento su presentación y pudo salir justo a tiempo, con aplausos y fanfarrias. Previo a su partida, Txus de Mägo de Oz subió al escenario y su sola presencia basta para dejar a la audiencia con las emociones a mil, esperando la salida del Mago.

La manta con la imagen de la “t” de Finisterra diseñada como una cruz escarlata con una calavera se cierne sobre el escenario y la gente aúlla de emoción cuando las luces se apagaron y como en un buen libro el “Prólogo” es “leído” por un obscuro coro ataviado de negro. Pero ahora es momento de brincar y saltar con Mägo de Oz y una lluvia de papelitos inunda al pabellón y la fiesta no cesa al ritmo de “Satania”, “La Cruz de Santiago” y “La Danza del Fuego”.

“Cuando entré a Mago de Oz no sabía cuánto tiempo estaría aquí, cuánto duraría. Ahora sé que estaremos aquí…hasta que el cuerpo aguante” exclama Zeta al micrófono, y la canción de dicho nombre es ejecutada poniendo los pies de los asistentes a volar en brincos sin fin. Una seguidilla que fusionó a “El señor de los Gramillos” con “Polla Dura no Cree en Dios” y “Kelpie” hace las delicias de la gente, aunque no falto el inconforme que gritaba por las versiones completas. “Maite Zaitut” y también “Duerme” con Patricia Tapia en la voz son las canciones siguientes y a pesar de ir casi a la mitad del show, el hechizo del Mago tiene a los fans con la energía y la pasión intactas.

“Es Hora de Marchar” es el título de la siguiente canción y que felizmente para el público no tiene nada que ver con el momento cornologico del concierto. Y más porque ya todos saben que ese sonido lento de folk que se escucha se ira acelerando poco a poco, hasta estallar en el ritmo de una de las canciones más famosas y queridas de la agrupación madrileña. “Fiesta Pagana” desata un carnaval de locura y diversión tanto de los fans más acérrimos como de aquellos que solo conocen 2 canciones del grupo. Todo claro, acompañado de la botarga de un pene vestido como superman como variedad; nos referimos claro a Super Polla.

La producción de Mägo de Oz merece una mención aparte: Propulsores, bailarinas de Belly dance, la alternancia de las vocales de Zeta con Patricia Tapia; todo es un circo de magia visual que enmarca y enaltece la música de los españoles, que siguen su espectáculo con “El Que Quiera Entender Que Entienda”, “Los Renglones Torcidos de Dios” (con la presencia de Jorge Berceo, vocalista de Zenobia) y “Tres Tristes Tigres”.

Los fans de la banda, son de verdad fieles aprendices de hechicero. Se saben cada letra, de cada canción de memoria, como si de conjuros se tratara. No hay un solo tema que no reciban con un alarido previo y su pasión no puede ponerse en duda, como lo pude presenciar al verlos ir despidiendo la noche cantando “A Costa De Morte”, “Conxuro” y “Astaroth”.

“Oh Finis, O terra” es el coro que retumba en el pabellón, y el cerrojazo final se hace presente con “Finisterra”, aquella canción que cierra también el disco homónimo lanzado a principios del nuevo milenio. Al final todos los que hacen posible el espectáculo de Mago (músicos, bailarines, coristas) salen a despedirse del público en otra lluvia de papeles y al ritmo de “Funky Town”. La gente pide, suplica, ruega a gritos que los españoles no se vayan sin interpretar “Molinos de Viento”, pero la petición es denegada sin mirar atrás. El conjuro se ha terminado por esta noche y el Mago de Oz ha partido para no volver.