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El Salón Bolívar recibió la descarga de brutal death metal de Epicardiectomy, banda proveniente de la república checa que vino a nuestro país por primera vez para vomitar toda su bestialidad en un evento solo para verdaderos amantes del metal extremo.

El desfile de bandas locales previo a Epicardiectomy estuvo compuesto por buenas agrupaciones no solo de la capital sino de lugares como la petrolera Ciudad del Carmen, Campeche; y destacando la actuación de Semen quienes son ya todos unos consagrados y que ponen a hacer slam a los ahí reunidos con su grind y metal inmisericorde.

El aforo no es el esperado al principio demostrando que la gente pide por internet un montón de bandas underground y fuera de lo mismo, pero cuando se las traen no van. Ya para el arribo de los checos el cual se da cercano a la medianoche, la audiencia está más nutrida y tras un breve intro se desata el sonido machacante de Epicardiectomy con “Abominations of Necrophiliac Atonement”. De golpe y literal nos llega la invitación a revolcarnos en la mierda con “Fornicating In Pulverized Feces” mientras Andrew Benc brinca y agita la cabeza de un lado a otro.

El audio es exquisito y poderoso haciendo que el ruido suene bestial y atascado pero limpio, por más contradictorio que parezca. “Esta canción habla sobre devorar a otra persona, queremos verlos con todo” pide Andrew al micrófono antes de ejecutar “Gluttonous Cannibalistic Ferocity”, seguida de “Masticate the Skinned”.Entonces se abre la invitación a hacer un “Wall of death” por parte de la banda, la cual es aceptada por quienes estamos en la pista para la masacre desatada por “Horrendous Festering Transmutations” en medio de puñetazos, brincos y bailes característicos del grind, mientras arriba las vocales de Andrew hacen recordar marranos chillando en un rastro mientras son desollados.

La palabra Epicardiectomy en español se refiere al proceso quirúrgico de retirar el tejido alrededor del corazón, lo cual los checos logran no con finura médica sino arrancándole de tajo con la brutalidad de las notas de “Gorging On Fetal Innards” y “Deranged Self-Mutilating Emasculation”. Antes de anunciar que se retiraran del escenario, no si antes vomitar un último tema: “Gobbling The Erupted Intestinal Mash”; con una lluvia de jugos gástricos mezclada con slam que se roba los aplausos de los presentes mientras el exótico peinado de Milan Moškon se agita de un lado a otro en cada aporreo de la batería.

Pidiendo a gritos otra canción más, los fans consiguen que Epicardiectomy regrese al escenario. “Quiero me den todo lo que tienen porque esta de verdad es la última oportunidad” sentencia Andrew, mientras que del otro lado Serge Gordeev guitarra en brazo hace girar su dedo en círculos pidiendo se desate el moshpit. El tema elegido para cerrar es una oda a la coprofilia con “Feculent Colostomy” donde los fans se dejan todo para disfrutar la despedida de la banda al ritmo del bajo de Stan Pozharnitsky que retumba como vísceras inquietas a punto de estallar dentro del cuerpo. La noche termina y la banda se queda a convivir con sus fans que embarrados de sangre, tripas y excremento lanzados a través de los grotescos y brutales acordes de su grupo favorito, no desaprovechan la oportunidad de tomarse la foto con sus ídolos.

Epicardiectomy en Salón Bolívar CDMX: Vísceras y Brutalidad
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