Hablar de metal siempre será controvertido, es una escena musical que genera polémica debido al lenguaje discursivo que maneja; sin embargo, esto forma parte de su naturaleza. A lo largo de la historia el metal ha demostrado que la fuerza de su música, así como su variedad de estilos juega un papel trascendental que impacta directamente en el gusto de su público. Esa diversidad de ritmos y subgéneros han surgido con la necesidad de seguir explorando nuevos campos musicales dentro de un género nutrido en muchos sentidos. Cada subgénero tiene una característica que lo diferencia el uno del otro, con distintos tipos de voces, ritmo de la batería y, la temática lírica. Como parte de esa ramificación artística que ha sufrido el metal, sin duda uno de los movimientos más llamativos y sui generis que se han desarrollado en ese sentido, es el black metal.

El black metal ha tenido su origen en la década de los 80´s, con el álbum titulado justamente “Black metal” de la banda inglesa Venom, aunque conceptualmente se desarrolló, en una segunda etapa, específicamente en Noruega, recorriendo toda Escandinavia durante la década de los 90´s, junto a Bathory quienes sembrarían una semilla importante implantando una sátira religiosa como emblema. No es raro mencionar que dentro del discurso lirico del metal en general siempre ha existido cierto grado de ocultismo, oscuridad, morbo y temas sociales sensibles como política, religión, guerra, represión, así como los sentimientos más oscuros reprimidos del y por el ser humano. Surge, básicamente, como un movimiento social que intentó expresar su rechazo hacia el cristianismo mediante un concepto provocador: el satanismo.

Abanderado por el denominado “Inner Circle”, llevó su discurso anticristiano a niveles más altos mediante prácticas extremistas como la quema de iglesias, mismo que fue mal vista por la prensa conservadora en Noruega durante la misma década de los 90´s. Bandas como Burzum, Mayhem, Darkthrone y Emperor se encargaron de promover un mensaje nacionalista y apegado a las raíces culturales de la región afrontando al cristianismo como una religión invasora que implantó un culto totalmente desapegado a las creencias ancestrales escandinavas. El corpse paint se hizo presente, las chamarras de cuero, botas con clavos y cabelleras largas representaron la identidad estética que caracteriza a los integrantes de las bandas, además de nombres artísticos relacionados con demonios y personajes de ocultismo.

Uno de los casos más conocidos, por el que el black metal se dio a conocer como una “escena violenta”, es el asesinato de Euronymus, guitarrista de la banda Mayhem en 1993 a manos de Varg Vikernes, fundador de Burzum. Las versiones al respecto del suceso son numerosas, por lo que no se pretende ahondar en el tema, sin embargo, no deja de formar parte de los muchos mitos que rodean al Black metal.

Pero, no todo dentro del género ha sido satanismo, fuego y maldiciones. No. Como es natural, cada banda ha aportado rasgos especiales al sonido y concepto imprimiendo su propio sello apoyados de los rasgos culturales de cada país como Suecia que ha represando un hito en el desenvolvimiento del estilo; las temáticas han variado, adoración los paisajes que el invierno deja tras su paso en bosques, apropiando una temática fría y conceptual. También, se ha exaltado la presencia de la naturaleza como símbolo de vida y de constancia. Concepciones cósmicas y apariciones fantasmales han cobrado importancia en la evolución de la escena.

Dentro del árbol genealógico black metalero, se han desarrollado distintas variantes que se nutren de diferentes instrumentos logrando sonidos especiales como acompañamiento unificador que brindan una estructura e identidad, así el black metal depresivo, black metal sinfónico, black metal melódico, black metal ambiente, folk black metal y algunas combinaciones como Black/Death metal. Traspasando fronteras a nivel mundial, el fenómeno del black metal llegó a todas partes del mundo, de donde han surgido bandas procedentes de Francia, Finlandia, Turquía, Brasil, Estados Unidos, México y buena parte de Sudamérica.

De ese modo, también ha habido bandas de culto como Gorgoroth, Taake, Mayhem, Watain, Nargaroth, Dark Funeral, Satyricon y Marduk entre muchas otras, que llegaron para dar un golpe de autoridad permaneciendo en la actualidad como verdaderos símbolos del género y que, además, mantienen la ideología intacta así como el sonido clásico de la vieja escuela.

Mientras tanto, Gaahl declararía en una entrevista: “No tocas Black metal si no eres un guerrero… El Black Metal es una guerra contra todo lo que el mundo sabe”… Amado y elogiado por muchos, odiado, criticado y poco conocido por otros; el black metal constituye, más allá de la música, un paradigma social que promueve de manera irreverente lo que todos saben y que nadie quiere escuchar. Atreviéndose a exaltar a manera de protesta lo que pocos se atreven a expresar.

Ese género místico, flagrante, arrogante y lleno de suspenso al que Infernus, bajista de Gorgoroth, llamaría en una entrevista: “El arte del Black metal”.

En México, este 2018 se perfila como el año del black metal con diversas presentaciones en vivo de bandas como Cradle of filth, Nargaroth, Behexen, Marduk, Asagraum y Watain que se presentará en el Corona Hell and Heaven el próximo sábado 5 de mayo en la curva cuatro del autódromo Hermanos Rodríguez en la Ciudad de México.

 

“Dios está dentro de la naturaleza, y la naturaleza siempre va a crecer. Esa es la fuerza de toda la vida. Crecer. “ –Gaahl.

 

 

Texto por Bob Rebollo | Summa Inferno