El Circo Volador se vistió de gala para despedir el año con un verdadero banquete musical lleno de emotividad y poder en un show que reuniría sobre un mismo escenario a tres de los pesos pesados del Power-Metal: Edguy, Hammerfall y Gotthard.

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Foto por Germán García

Gotthard fue la primera banda en aparecer y desde ese momento, el inmueble luce con una entrada excelente -el cual se convertiría en un casi sould out-. El nombre de la banda está inspirado en el “Paso de San Gotardo” (Gotthardpass en alemán), un puente que conecta a la parte meridional con la septentrional de Suiza y que está plagado de mitos. Desde el primer acorde, disparan la noche metalera con ‘Bang!’, homónima a su reciente producción -lanzada apenas este año-, para después seguir la descarga de hard rock con ‘Get Up ´n´ Move On’, ‘Sister Moon’ y ‘Right On’. La gente está prendida, quedaron enganchadas desde el inicio y para los oriundos de Lugano es una gran noche, mucho mejor que la última vez que pisaron el Circo teloneando a Unisonic. Esa vez no les fue tan bien.

La ola de Heavy Metal Alpino continua y temas como ‘Master Of Ilusion’ , ‘Feel What I Feel’ y ‘The Call’, hacen la delicia de los asistentes, incluida una hermosa niña de unos cinco años a mi lado que subida en los hombros de su padre y con su mamá al lado, alza los brazos y grita con euforia cada que los músicos interpretan sus himnos; es un gusto ver a las nuevas generaciones del mundo del rock desde tan temprana edad disfrutando en familia.

“¿Hola Leo, que vas a hacer con eso?” pregunta Nic Mader -vocalista que desde 2011 sustituye al fallecido Steve Lee– al guitarrista y como respuesta este ejecuta un pequeño solo, ritual que repite el rubio vocalista con cada músico para finalmente preguntarle al público “Ciudad de México, ¿Qué van a hacer ustedes con eso?” y un grito potente y unisonó permite que la presentación siga con ‘Remember It’s Me’, ‘What You Get?’ y ‘Hush’ un cover de Billy Joe Royal, para después de un breve encore cerrar la noche con ‘Lift It Up’ y el que sin duda es su más grande éxito, ‘Anytime, Anywhere’.

 

El martillo del power metal retumba en el recinto.
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Foto por Germán García

Tras un breve receso, llega el turno de Hammerfall. Los suecos son maestros del Power metal y de los riffs veloces, lo cual queda de inmediato en evidencia con ‘Hector´s Hymn’ de su nuevo álbum (r)Evolution. ¡Se nos viene puro vértigo y emoción!. Sin dar un solo respiro, ‘Any Means Necesary’ y su riff casi militar hipnotizan a la audiencia, que se deja llevar y no para de corear ninguna canción, ya sea ‘Renegade’, ‘B.Y.H.’ o ‘Blood Bound’, y sobre todo un clásico aplastante como ‘Let The Hamer Fall’. ¿Es que acaso estamos invocando relámpagos en el Circo Volador?

“Ustedes son maravillosos, no entiendo porque diablos tardamos siete años en regresar; nos merecemos un sonoro abucheo por eso” se disculpa Joacim Cans al micrófono, y el público responde con un abucheo generalizado, pero que rápidamente se convierte en aplausos y ovaciones cuando el setlist continua, con la invitación a viajar a la era del metal con ‘Metal Age’ y seguir la descarga de poder con ‘Last Man Standing’, ‘Bushido’ y la canción homónima del grupo: ‘Hammerfall’. Sin embargo, los suecos todavía tienen 2 martillazos más que soltar antes de despedirse, y tras un breve receso interpretan como regalo la melódica ‘Templars Of Steel’ para después dar paso a un cierre vibrante con ‘Hearts On Fire’ que literalmente, deja los corazones y emociones de los asistentes vueltos lumbre, y más que listos para recibir a la ultima banda de la noche.

 

Edguy cierra una noche por más emotiva.

Y entonces, el Circo VOlador se viste de gala para recibir a la que será la última banda del 2014 en hacer retumbar sus cimientos y nada mas distinguido que el invitado sea una banda con tanta convocatoria como Edguy. Desde el principio y a pesar que las 2 primeras canciones del show, ‘Love Tyger’ y ‘Space Police’ son desprendidas de su más reciente álbum –Space Police: Defenders Of The Crown- la gente ya las ha adoptado como propias. ‘All The Clowns’ y ‘Supeheroes’, al contrario canciones con más de una década de existencia balancean el setlist para luego entonar ‘Denfenders Of The Crown’.

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Foto por Germán García

La imagen que da Tobias Sammet -vocalista y hasta 1998 previo a la llegada de Tobias Exxel, bajista del grupo- me parece muy curiosa. Es muy bajo de estatura, con de cabello rubio y bien peinado y si esto le sumamos la larga gabardina que usa ataviada con una tipo bufanda en el cuello, me hace pensar que estoy frente a la versión metalera de “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry, mientras no deja de moverse mientras entona ‘Vain Glory Opera’.

Toda la banda deja el escenario y las luces se apagan por completo. Se escucha de pronto la conocida melodía que antecede a las películas de 20th Century Fox, y luego el efecto de la respiración de Darth Vader, todo como preámbulo para que el baterista Felix Bohnke ejecute un solo de batería que incluye “La marcha Imperial”, para agasajo de todo aquel fan de la saga de “Star Wars” que haya estado presente en el recinto.

“Quiero verlos haciendo mucho ruido, quiero que me den todo lo que tienen porque tengo que confesarles que esta presentación, la ultima en Sudamérica [sic], está siendo grabada” arenga Tobias al público, el cual de inmediato vuelve a encenderse con pasión y entrega para interpretar ‘Ministry Of Saints’, ‘Land Of The Miracle’ y ‘Babylon’, para terminar la sesión con uno de los temas más esperados de la noche, ‘Tears Of A Mandrake’ . La emotividad y pasión con la que la gente vivió nos hace estar seguros que más de uno derramo alguna lágrima.

Tras un descanso no tan breve, los oriundos de Fulda vuelven al escenario para regalar las 2 últimas canciones del set. A mi lado descubro al bajista de Hammerfall, quien ha abandonado los camerinos para mezclarse en el público y disfrutar también de la presentación de Edguy. Con ‘Lavatory Love Machine’ y finalmente con la oda a su tontísima majestad, ‘King Of Fools’ , los teutones dan cerrojo a una noche llena de vibraciones y emociones, en un cierre de año soñado parta los amantes del power metal.