Cuando alguien menciona el 31 de Octubre, lo primero que viene a la mente es niños disfrazados pidiendo golosinas, calabazas que adornan tétricamente el exterior de los hogares y fiestas donde vampiros, brujas y diablos bailan y gozan acompañados de mucho alcohol hasta el amanecer. Sin embargo, el 31 de octubre del 2014, será recordado por muchos como la noche en que Dark Lunacy y Cynic dieron cátedra del más exquisito y elaborado metal en el Circo Volador.

En punto de la hora anunciada -como suele ser costumbre en los shows de Eyescream Productions- ,las luces se apagan, y solo un pequeño haz blanco ilumina la batería flanqueada por 2 banderas rojas a los costados, que recuerdan a los estandartes que colocan los soldados en los campos de batalla como guía, mientras el intro de “Dawn oF Victory” retumba ante los ojos absortos de los asistentes, seguido inmediatamente de la poderosa “Red Blocks” con la que el grupo asalta el inmueble de La Viga con un inicio que de hecho es el que abre su mas reciente producción “The Day of Victory”. El show continua y durante “Aurora” hay algunas fallas en el micrófono que son rápidamente corregidas, y la velada no hace mas que empezar y ya todos están eufóricos con la presencia de Dark Lunacy en directo.

67315_10152906540441412_7608948194954731898_n“Buenas noches a todos, siempre es un verdadero placer y honor estar aquí con ustedes” saluda a la gente Mike Lunacy, antes de dar paso a uno de los mas grandes clásicos de la banda, y una canción sin igual al momento de ser coreada. “Through the Non Time” es un momento cumbre, y al menos para mi, una de las mejores canciones de los italianos. Todos saben que tienen que gritar “Time, Time” cuando Mike levanta el puño a medio coro, y lo hacen de manera coordinada y obediente. Tras ese brinco al pasado, es momento de seguir dándole pie al presente , y otro tema del nuevo álbum, “Sacred War” es interpretado, para después dar paso a otro potente clásico como lo es “Pulkovo Meridian”. Con esta canción se abre un slam en la parte izquierda de la pista, que ya no se cerraría[aunque sin alcanzar el tamaño del que se logró en su última visita de 2012]

Mike y compañía lucen atuendos pulcros de pilotos de guerra, en un ambiente alusivo a la temática de su nuevo álbum situada en la Rusia de la Segunda Guerra Mundial, dejando para otra ocasión sus tradicionales trajes negros con la brillante corbata escarlata en el pecho. El cantante quiere interactuar con el público pero al hacerlo en italiano no es muy comprendido, pero eso no merma el ambiente desatado en la seguidilla de descarga brutal con canciones como “From the Don to the Sea”,”Forgotten”,”Motherland” y “The Decemberist”. El público ya esta mas animado, y si algo faltaba para terminarlos de enganchar, 2 de las canciones mas esperadas hacen su aparición: nos referimos claro a “Stalingrad” y “Forlorn”, esta ultima muy esperada por mi tengo que decirlo, pues nos la quedaron a deber en su ultima visita.

Tras un pequeñísimo encore, los italianos regresan al escenario para dar la estocada final y oscura de su presentación, primero con otra canción desprendida de su reciente álbum titulada “Victory”, y el final, el cual no podría ser otro. Los violines refinados e inconfundibles de “Dolls” se hacen presentes, y es momento del desenfrene y entrega total por parte de los fans que dejan todo en el campo de batalla hasta el ultimo suspiro, y eso que la noche apenas va a la mitad.

El viaje audiovisual da comienzo

Tras un breve descanso, y de nuevo en punto de la hora pactada, las luces se despiden, y la enorme pantalla de leds detrás del escenario se enciende en una secuencia alucinante de manchas y gráficos psicodélicos que de inmediato te atrapan. Cynic y su experiencia sensorial han llegado y poco a poco se posicionan en el escenario para interpretar “Veil of Maya”, la cual arranca alaridos de todo el publico. La respuesta a Dark Lunacy fue increíble, si, pero la comunión con la banda estelar de parte de los fans es simplemente asombrosa, y no dejan de cantar y corear con euforia y pasión canciones como “Celestial Voyage”, “Evolutionary Sleeper” y “Adam´s Mumur”. El sonido es un poco bajo, pero parece que en el hipnotismo que el publico se encuentra, el detalle pasa desapercibido.

“Tenia mucho que no veníamos aquí, estamos muy complacidos de visitarlos. Tocaremos algunas canciones que esperamos que lleguen a lo mas profundo de su corazón” dice Paul Masvidal, para dar pie a “The Lions Roar” de su mas reciente producción “Kindly Bent to Free Us” y seguirse con la muy bien recibida “True Hallucination Speak”.

10801828_10152906554351412_1000888007371063051_nEl momento de tocar un tema acústico ha llegado y Masvidal se prepara para interpretar “Integral”, asi que toma su guitarra y …¡no funciona!. Sus técnicos corren y tratan de resolverlo, pero jamas pudieron, asi que en un verdadero acto de valentía y profesionalismo, el frontman originario de Miami la toca con la guitarra eléctrica, pero haciéndola sonar como acústica, lo cual hace notar su gran técnica. El setlist continua y no puedo despegar mis ojos de la pantalla, y esas coloraciones maravillosas que te hacen sentir el efecto de alguna droga psicotrópica -pero claro,sin ningún efecto secundario-. Si te concentras en la pantalla y usas la música como guía y te enganchas a ella, la banda desaparece, el público a tu lado desaparece, y solo eres tu y tus sentidos en comunión con la mezcla de sonidos e imágenes mientras que sin darte cuenta, ya el show va avanzando con temas como “Carbon-Based Anatomy”, “Elves Beam Out”, “Gitanjali” y “Kindly Bent to Free Us” , todas y cada una de ellas precedidas de un alarido por parte de los fans al ser reconocidas.

El viaje va aterrizando, y la noche va concluyendo, sin saber que nos espera un amargo final. Tras tocar la mega aplaudida “The Space For This”, el setlist debía cerrar con “How Could I”, sin embargo, algo pasa. La presentación se ve interrumpida, y al poco rato Masvidal regresa al escenario. Todos creemos fue un encore, pero el vocalista tiene un anuncio muy desafortunado que dar “Nos hemos quedado sin baterista. Sean esta allá atrás vomitando muy enfermo. Ha intentado dar todo el show, pero no puede más. Lo sentimos mucho, gracias por esta mágica noche” dice notablemente afligido a los asistentes antes de despedirse. Por fortuna y a pesar de lo frustrante del momento, solo nos perdimos una canción y el show no fue interrumpido antes, en una muestra de profesionalismo puro. Sin duda, una noche metaleramente exquisita, llena de técnica, elegancia y poder.