Una noche de leyenda fue la que se vivió en el Circo Volador con la primera visita de los -redundantemente- legendarios Coroner a la Ciudad de México con un ambiente de lo mejor donde la gente de la Old School y las personas de la New Generation mezclada y esperando por presenciar el concierto de una banda conocida por ser majestuosa y pulcra.

Reincarnation y Deux Es Machina fueron el talento nacional encargado de abrir el evento. Los primeros algo nerviosos, los segundos con muchísimo poder; pero en si ambas bandas contaron con el gran reconocimiento y aplauso del público, que en cuanto termino la actuación nacional, coreaba el nombre de Coroner a todo pulmón.

Las luces se apagan, y los suizos hacen su aparición en el escenario, y de inmediato la gente los ovaciona como los iconos del metal que son. “Golden Cashmere Sleeper, Part 1” es la canción con la que la banda abre el show, una canción de ritmo denso pero poderoso, que antecede a “Divine Step”.

Tengo que decir que yo creí que en este show si habría headbanging y locura, pero que sería más de apreciar y menos de hacer slam; ¡Que equivocado estaba!: En esta canción se armó un circle pit muy intenso que de hecho no se cerraría en todo el show.

Ron Broder anuncia a continuación que tocará un tema de su última producción “Grin”, y “Serpent Moves” es ejecutada. Es una canción mucho más progresiva, más viajada; que aun así, la gente no deja de matear y corear, pero que se queda infinitamente corta cuando el aquelarre demente de “Internal Conflicts” es desatado. Broder agita su calva cabeza mientras hace vibrar el bajo en una exquisita ejecución que continua con “D.O.A.” y “Son Of Lilith”. Podríamos decir que en términos generales, Coroner alterna en un sube y baja bien balanceado sus canciones más técnicas y progresivas, con aquellas más veloces y emparentadas con el sonido thrash tradicional.

“Estamos muy contentos de estar aquí en la ciudad por primera vez, tocaremos una canción sobre gente muy loca, mala” saluda Broder y “Semtex Revolution” es la siguiente canción en la lista. A mi lado un tipo bastante ebrio y con un olor que me dice que él y el jabón no se han visto en muchos días (quizá semanas) brinca y pide a gritos casi toda la discografía de la banda, mientras Diego Rapacchietti (calvo también , y el miembro de más reciente ingreso) aporrea la batería mientras Broder anuncia al público que tocaran “ Tunnel Of Pain”; pero resulta que al final se deciden por “Status: Still Thinking” , para luego ejecutar “Metamorphosis” y ese rabioso grito de “´Cos you won´t be alive!”

Y de nuevo el paso de lo más experimental a lo más rudo es groseramente perfecto, y “Masked Jackal” es una canción de las más esperadas por los amantes de los golpes y empujones, que no paran ni un momento de dar vueltas en el pit. Tommy Verteli agita su largo cabello (si, él es el único que no está calvo) y con “Grin (Nails Hurt) cierran la primera parte del show.

Tras un breve encore donde la gente siguió pidiendo a gritos a los suizos, Coroner regresa a interpretar un par de himnos: “Reborn Trhough Hate” suena en una imagen por demás genial, en la que el público levanta a un ferviente fan en su silla de ruedas y poniéndolo sobre sus cabezas el chico puede ver estando en los aires a su banda favorita; una verdadera muestra de compañerismo y respeto, que felizmente da al traste con la imagen bruta y satanizada del metalero; y para cerrar “Die By My Hand”, en la que Coroner cierra su cátedra de cómo tocar con poder y agresividad, pero sin perder el estilo y de manera agradablemente experimental.