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                                                  Fotos de Marco Silva Barón

Un verdadero cartel de lujo para los amantes del punk fue el que se preparó cortesía de bambam records para iniciar el año con las prendas con estoperoles y los pelos de punta en el Foro Ecatepec, en el festival “Con el punk en las venas”.

Desde temprano la nación del punk se dio cita en el recinto para disfrutar a las primeras propuestas como fueron Etilikos, Vlazer y Pajaros Vampiro. Posteriormente harían su aparición un par de bandas más como Darling que con la presencia de la rubia Lenuz no solo robo aplausos sino también muchos piropos para la vocalista, y también los uruguayos de Antibanda quienes con temas como “Amerika Sudaka” pusieron la noche a tope en el foro.

El verdadero epicentro se da en cuanto Acidez toma el escenario. Los punks saben cómo prender al público y desde el principio el slam es ya agresivo y nutrido cuando ellos se presentan. “Camino al infierno” entre otras grandes canciones ponen a los amantes de los empujones a correr y chocar en una total euforia, con un ambiente que Acidez sabe inducir a la perfección.

Y si Acidez ya tenía a la gente prendida, la aparición de los legendarios Garrobos volvería el foro una verdadera locura. “Lagarto” Garrobo en el micrófono y con el cabello en un tono verde-amarillo neón solo tiene que pararse en el escenario y con su inconfundible voz incitar a la banda con la palabra “garrobos” para que desde las primeras canciones todos perdieran la cabeza tirando patadas y empujones. “Tribus” y “Sangre” son algunos de los demás que taladran el bodegón mientras Israel Olguin aporrea la batería. El músico –quien también organizaba el evento- aprovecha una pausa para agradecer a todos por su presencia, y el cierre es con broche de oro con la demencia que siempre genera escuchar “Sacude el cráneo” seguida del gran éxito “Caballos” para deleite de todos los pura-sangre del punk.

 

Finalmente llega el turno de Seguimos Perdiendo y la gente los recibe con gritos y emoción desde el inicio con “Nena Boba”.“Que poca madre, está carbón tocar después de Garrobos, son la pura verga pero vamos a dar nuestro mejor esfuerzo” expresa bromeando Eme Rodriguez en el micrófono con todo y playera de batman y no es para menos: Aunque la banda tiene muchos seguidores y con temas como “Puta vida” o “Una y otra vez” logra poner prendido el ambiente, en definitiva su estilo más acercado al punk melódico no lograría la efervescencia de las bandas anteriores. No obstante ambiente y cosas curiosas si hubo, como un punk que en 2 ocasiones logró colgarse de la base elevada del escenario en alto y escaló hasta llegar a los músicos. La primera vez cantó en el micrófono de Eme con una voz que hasta los de abajo le aplaudieron, pero la segunda hizo un caos tal tirando las bases de los micros y chocando con todo, que seguridad terminó bajándolo a rastras al instante.

 

Un fallo constante en el micrófono del guitarrista Pepe y un mal sonido en su instrumento que hace detener un rato la presentación comienzan a desesperar a los siempre intolerantes punk, que con mentadas y hasta impactando de lleno con un vaso de no sabemos qué liquido al cantante, muestran su descontento con la presentación. Y como que desde ahí el click se perdería pues si bien temas como “Recurdos felices del alcoholismo” y “Cosas que no entiendo” eran cantados con sus fans, reinaba una atmósfera de desgano arriba y abajo del escenario. Por mas que Eme buscaba -ya sin playera y mostrando sus tatuajes- interactuar y bromear sobre temas como quien se iba a ir a coger etcétera, la respuesta no tenía la misma intensidad que al inicio.

La gente pide a la banda temas como “Cirrosis”, “Jipis de mierda” u “Olvídala” temas infaltables para la noche o bueno; nosotros pensábamos erróneamente eso, ya que sin tocar ni uno solo de ellos los músicos sorpresivamente se despiden dejando con cara de incredulidad y decepción hasta a sus más acérrimos seguidores. Una lástima porque después de cómo dejaron la noche de prendida las demás bandas, Seguimos Perdiendo vino de más a menos y al final simplemente, se terminó perdiendo.

 

 

 

EN CONCLUSIÓN:
Un cartel de lujo para los amantes del punk, y una actitud arrolladora de parte de las bandas y los asistentes. ¿Qué más se puede pedir?
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