Una noche en extremo lluviosa fue el marco de una descarga de metal única e irrepetible en el circo volador con ReVamp y Children of Bodom como co-estelares.

 
Con una gran puntualidad en el horario marcado, ReVamp hizo su aparición y de inmediato -y que se extiende durante toda la presentación- te darás cuenta de algo: No podrás dejar de ver a Floor Jansen [vocalista y líder de la banda]. Su presencia es simplemente imponente y te roba la atención, opacando al resto de los miembros de la banda, la escenografía -con todo y la impactante manta con la mano sosteniendo un corazón ensangrentado-. Absolutamente todo. Vestida con un entalladisimo vestido rojo sin mangas, dejando ver unos fuertes brazos -que te hacen preguntarte como ese individuo se armó de valor al tocarle el trasero en aquel ya pasado, penoso y muy sonado incidente- y con unas plumas rojas adornando su hombro abre el show con ‘The Anatomy of a Nervous Breakdown: On the Sideline’ y con su continuación ‘The Limbic System’.

 
Los piropos y silbidos para Jansen, quien también es la actual vocalista de Nightwish no cesan [tanto de hombres como de mujeres, debo agregar], mientras la banda sigue sacudiendo a los presentes con temas como ‘ll Goodbyes Are Said’ y la genial ‘Wild Card’ homónima de su último álbum, lanzado apenas el año pasado. ‘Kill Me With Silence’ y ‘Precibus’ y sus poderosas aceleraciones ponen a girar las cabezas de los asistentes y la de la banda en una vertiginosa armonía similar a la de un tornado, para dar paso a ‘Sweet Curse’, un tema tranquilo, sublime donde Floor acompañada solo de un poco de sonido de piano es como una sirena hipnotizante, una diosa amazónica que roba el aliento con su porte, su voz exquisita y su carisma, mientras los ventiladores del Circo Volador ondulan su cabello dandole una imagen mística y aún más magnética. Toda una diva -en el buen sentido de la palabra-.

 

‘Neurasthenia’ fue la encargada de continuar la velada. Como dato curioso, esta canción fue compuesta de manera posterior a que se le diagnosticara este padecimiento mental a Jansen, obligando a cancelar incluso una gira sudamericana.

 
Tristemente y en lo que considero una enorme falta de respeto, que desgraciadamente se ha vuelto una costumbre, muchos fans piden a gritos a Children of Bodom. ¡Ok! ¿No te gusta la banda? Puedes irte a tomar una cerveza al Lobby del Circo Volador, salir a fumar [si es que fumas] o simplemente llegar un poco más tarde para solo ver a la banda que te interesa, pero una base fundamental en un show, tanto de parte del artista como del público, es el respeto. Para beneplácito, ReVamp es tan envolvente que logra silenciarlos y robar la atención y aplausos con ‘Million’ , ‘Distorted Lullabies’ y ‘Head up High’ donde Floor se mueve cadenciosa y sensualmente al interpretarla, se nota la disfruta mucho -y nosotros también, solo para aclarar-.  Con ‘Here is my Hell’ llega el momento más esperado de la noche [por lo menos para los fans de ReVamp], pues es una de esas canciones que están hechas para dejarlo todo en ellas, toda una experiencia poderosa y mágica en una melodía que no da tiempo a respiros ni pausas, es avasallante en todo sentido.

 
“Todavia recuerdo cuando visite esté recinto hace ya varios años con After Forever [la primera banda de Floor Jansen, disuelta en 2009], ¿quieren un poco de eso? ¿quieren que nos energicemos” pregunta la vocalista y ‘Energize Me’ es liberada, mientras Floor continua con la interacción con el publico. “La buena noticia es que esta no es la última canción, la mala es que solo son un par más, ¿quieren algo de metal pesado?” cuestiona para interpretar ‘In Sickness ‘Till Death Do Us Part- Disdain’, canción que en el audio original cuenta con la participación de Björn Strid [Soilwork] en la parte gutural, pero que en vivo es ejecutada poderosamente por una Floor que en verdad no necesita ninguna garganta masculina para esos sonidos brutales y con una versatilidad asombrosa para regresar a los tonos melódicos.

 
De manera deplorable, cierto sector del público arremete de nuevo pidiendo a COB y ReVamp lo nota. Floor “agradece” [sin duda tiene como otro talento el sarcasmo] el detalle, pero no se inmuta, y pide “den el 100% en esta última canción” mientras cierra su presentación con ‘Wolf and Dog’ y de nuevo, vuelve a hacer suyo hasta al más impertinente asistente.

 
La manta en el escenario ahora muestra al Cegador, quien guadaña en mano camina sobre el congelado Lago Bodom. Ha llegado el momento de que Children of Bodom haga suyo el recinto ,y asalta el escenario con 2 canciones que de hecho fueron una sorpresa, manteniendo su tradición de cambiar su setlist entre presentaciones. ‘Needled 24/7’ y ‘Kissing the Shadows’ abren el show a diferencia de su previos show en Monterrey donde ‘Sixpounder’ y ‘Living Dead Beat’ hicieron lo propio. El show continua con ‘Bodom Beach Terror’, ‘Halo of Blood’ y ‘Scream for Silence’.

 
Desde mi perspectiva algo anda mal. No es solo el audio estaba muy bajo [lo cual notaron apenas hasta este punto, y arreglaron]. Tuve la oportunidad de ver a COB en 2009 y fue realmente brutal, un inicio de set así hubiera vuelto loco al Circo Volador, pero esta vez solo un pequeño sector del público esta desenfrenado y lo corroboro cuando la banda toca su himno ‘Hate Crew Deathroll’. La que alguna vez fuera LA canción que desataba pasión sin límite -con una pausa intermedia que ponía al publico a cantar el coro erizando la piel-, esta vez sonó lineal e intrascendente. ¿Qué demonios pasa?.

 
‘Lake of Bodom’ y ‘Bodom After Midnight’ suben un poco los ánimos y retoman el camino en lo que cabe. Debo admitir era muy curioso el cambio de ver la enorme estatura de Floor Jansen y ahora ver a Alexi Laiho, quien es un tanto… ‘bajito’, lo cual suple con una voz rasposa y poderosa como su sello inconfundible. ‘Dead Man’s Hand on You’ vuelve a apagar los ánimos, pero ‘Are You Dead Yet?’ y ‘Blooddrunk’ recomponen el camino.

 
‘Towards Dead End’ y un gran clásico como ‘Hate me!’ [lo mejorcito de la noche de COB en cuanto a ambientación] mantienen a la gente prendida y cantando a todo pulmón. “No cabe duda que no pudimos elegir mejor lugar para cerrar nuestra gira que México, ustedes están locos” dice Laiho a la audiencia dejando salir ‘Everytime I die’, dando paso después a que Janne Wirman toque en su teclado el inconfundible intro de ‘Downfall’.

 

La gente pide a gritos en el recinto ‘Sixpounder’ pero es el tecladista mismo es quien negando con la cabeza rompe sus ilusiones de poderla escuchar esa noche. Tras un breve encore, llega ‘In your Face’ es ejecutada y así sin mas , en la cara del publico, jugando con el titulo de la canción, la producción prende las luces y pone la música de ambiente sin siquiera dar chance a la banda de despedirse correctamente.

 

Un final muy insípido, para una presentación de por si gris de los finlandeses, teniendo en cuenta el épico antecedente previo.