Diciembre llegó con frío, pero también llegó con uno de esos conciertos que todos aquellos que tuvieron la oportunidad de asistir, recordarán como una de las descargas de metal más poderosas y memorables que se hayan presenciado en los últimos tiempos en nuestro país, todo gracias a la entrega y la agresividad con la que Cannibal Corpse y Testament se entregaron en el escenario.

Desmembramiento caníbal.

12310533_10153957452021412_633650179415135439_nLa brutalidad hizo presencia desde el primer segundo, cuando Cannibal Corpse subió al escenario. “Scourge of Iron” calienta los motores de la gente que ya abre el moshpit y se golpea al ritmo pesado y denso de la canción, ritmo que después muta en velocidad pura y taladrante con “Demented Agression” y seguir con el desmembramiento con canciones como “Evisceration Plague”, la clásica “Stripped, Raped and Strangled” y “Disposal of the Body”.

El escenario obscuro y con las luces encendidas en un rojo sangriento son una inspiración para sacar el lado más agresivo de la gente y en la pista los empujones suben de intensidad a niveles demenciales con “Sentenced To Burn”, “Kill Or Become” y el sadismo lacerante de “Sadistic Embodiment”, para después abrirnos el cerebro en canal de golpe con “Icepeak Lobotomy” y con “The Wretched Spawn”, una de las infaltables de un setlist de Cannibal Corpse, y que tuvo uno de los mejores Wall of death de la noche en el Pabellón Oeste.

Si has asistido a algún concierto de los originarios de Búfalo, sabes que con ellos no hay descanso. Todo el set es brutal y asesino de principio a fin y el genocidio no cesa mientras retumban canciones como “Dormant Bodies Bursting”, “Unleashing the Bloodthirsty” y uno de los slams más aguerridos de la noche con “I Cum Blood”. Para este momento el cuerpo de los asistentes, es ya un lienzo mancillado de golpes, rasguños y dolor por todas partes, ¡tal como debe ser en un show de Cannibal Corpse!

La hora de los clásicos hace su arribo. Con “Make Them Suffer” y “A Skull Full Of Maggots” el bestial George “Corpsegrinder” Fisher no deja de agitar su descomunal cuello -que es tan grueso que el muslo de la gran mayoria de los presentes- y el desolle final se da con el martillazo de “Hammer Smashed Face” y la infaltable “Devoured by Vermin”. El recinto ha sido bañado en sangre y devastación… y apenas vamos a la  mitad.

 

¡Todos hagan su Testamento!

Tras un breve descanso y con una puntualidad excelsa, Testament hizo su arribo a la taríma. Tras la devastación que significó Cannibal Corpse, supuse que la gente estaría cansada y la intensidad sería menor… ¡pero que equivocado estaba!. Con “Over The Wall” el golpe es de lleno desde el inicio y las revoluciones retoman el vértigo animal que ha caracterizado a la noche. “Rise Up” y “The Preacher” en definitiva corroboran que estaba en un error inmenso y que tendré que hacer acopio de todas mis fuerzas en el matar o morir para aguantar la noche.

12342380_10153957445161412_2234933245944400880_nEl thrash se adueña del recinto con “Dog Faced Gods”, “Henchmen Ride”, “Native Blood” (con su coro cantado en español), mientras Chuck Billy hace Air Guitar con la base luminosa de su micrófono, una acción que se ha vuelto un clásico y un referente en el mundo del metal.

Las legiones de la muerte son convocadas y al ritmo de “Legions Of The Dead” y “True Beliver” la vista en el moshpit es de verdad alucinante. Pero si de canciones que tienen que ver con el pit hablamos “Into The Pit” se lleva las palmas, pues lo que ahí paso no tiene como describirse. La furia y poder de ese slam será recordada por siempre por quienes hayan estado presentes en ese épico momento. Y no tienes ni la oportunidad de jalar aire porque ya te esperan 2 de las canciones clásicas del repertorio de los californianos: “Practice What You Preach” y “The New Order”. He tenido oportunidad de ver a Testament en varias ocasiones y no recuerdo otra presentación donde se haya vivido su show con tanto poder. ¡Apoteosico!. “First Strike Is Deadly” es también ejecutada y de hecho antecede a un momento único e invaluable de la noche:

“Tomen sus cámaras y graben, que van a presenciar algo nunca antes visto. Queremos invitar a que nos acompañe en la siguiente canción al gran… ¡George Fisher!” anunica Chuck Billy en el escenario mientras empieza a sonar “Raging Waters” y el vocalista de Cannibal Corpse lo acompaña en las vocales. ¡Qué momento tan histórico estamos presenciando! Ambos agitan las cabezas -cada uno en su muy peculiar estilo- y un abrazo al final sella el que sin duda ha sido uno de los mejores palomazos que he presenciado.

“Alone In The Dark” es y la adrenalina decae notoriamente. Es una canción mucho mas pausada y que permite tomar un respiro, antes de tenerse que llenar los pulmones de aire porque la triada que sigue requiere de toda la resistencia posible para ser soportada: “D.N.R.”, “3 Days In Darkness” y “Disciples Of The Watch”; simple y sencillamente un banquete thrashero al que no se le puede decir que no por mas cansado que uno se encuentre.

La velada va llegando a su fin, y muchos asistentes se debaten entre quedarse a finiquitar la batalla o correr para alcanzar el metro, pero quienes optaron por permanecer en el recinto fueron premiados con un encore que termino por hacer estallar el pabellón Oeste: “More Than Meets The Eye” seguramente y jugando con el nombre de la canción, dejo con algún ojo morado a más de un asistente, para que después en el cierre con “The Formation Of Damnation” el moshpit gigante fuera tan impresionante, que hasta el crew de Testament salió a filmarlo.

Si no te gustan los golpes, ser lastimado, y tener una dolorosa colección de “recuerdos” en tu cuerpo al dia siguiente, que bueno que no asististe. Pero si eres un conocedor y amante del slam y el metal brutal, ojala hayas asistido a este show. De lo contrario tirate de un puente o algo, que lo te perdiste fue simplemente histórico.