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Dicen que la música doma a las bestias, pero ¿Que ocurre si la bestia es quien tiene el poder de marcar la pauta con mágicas melodías?. Lo que ocurre son noches inolvidables como la primera visita de Battle Beast a México, donde una electrizante noche de power metal devoró a todos los asistentes de manera suprema.

En punto de las 9 siendo la hora anunciada y directo sin teloneros, las luces se apagan y los gritos de un nutrido circo volador preceden el salir de Battle Beast. Primero es Pyry Vikki quien de pie detrás de sus tambores arenga a la gente a hacer ruido, seguido de sus compañeros de cuerdas y teclas quienes se acomodan en la tarima. Pero el despertar de la bestia se da, claro, cuando Noora Louhimo hace su despampanante aparición al ritmo de “Straight to the Heart”, y entonces público y banda explotan en un encuentro animal de tantos años de espera entre los unos y los otros. Los ritmos y la adrenalina se aceleran al ritmo de “Bringer of Pain”, tema homónimo de su mas reciente placa y que es toda una oda al heavy metal veloz con voces guturales de parte de los guitarristas alternadas con la maravillosa voz aguda de Noora. 

La noche sigue su curso y enchina la piel ver la comunión entre grupo y fans mientras escuchamos “Familiar Hell”, un tema mas parecido a lo que han hecho bandas del tipo Nightwish que al heavy metal clásico en si. Mientras escuchamos temas como “We Will Fight” y “Let It Roar” no podemos dejar de pensar en lo hipnotizante de la presencia de Noora. Y es que sincerandonos si bien la finlandesa no tiene el atractivo de otras front-woman que mas parecen elegidas para deleitar la pupila que el oido; su carisma , alegría y sencillez, pero sobretodo su voz que pareciera fue creada para cantar heavy metal hacen que deje de calle a muchas “niñas bonitas” de la escena. Ataviada con una pseudo túnica-armadura negra y un maquillaje profundo y felino, la rubia nos regala uno de los temas mas esperados de la noche con “Black Ninja” con todo y pose de pelea inicial incluida. “Toda una cojonuda” como bien la describió en español el bajista Eero Sipilä durante la presentación.

 

 

Para “Far From Heaven” los músicos hacen una petición especial a la gente pidiéndole iluminen el recinto con las linternas de sus teléfonos celulares y el circo se vuelve un mar de estrellas que se mueven lentamente de un lado al otro al ritmo de la bella balada. Pero después de la calma vino la tempestad y ahora encapuchada con un misterioso gorro Noora acompañada de su banda nos regala “Lost In War”, un tema titánico y de sonido similar a mastondontes marchando pesadamente que hace retumbar el foro de calzada de la viga. Llega aquí una pausa en la que los músicos se presentan uno por uno pero lejos del tedio habitual lo hacen de manera divertida: Usando un poncho con el calendario azteca bordado y bailando el jarabe tapatío, bebiendo una cerveza de fondo al ritmo de la marcha imperial; y otras visiones: La banda se está divirtiendo tanto como nosotros.

“Iron Hand” es interpretada con una Noora Louhimo que no para de agradecer y hacer un símbolo de corazón con sus 2 manos correspondiendo la entrega de la gente. Después, y a pregunta expresa de si hay vikingos mexicanos Battle Beast nos regala la poderosa “Bastard Son Of Odin”, donde algunas veces y después del nombre del padre de Thor, la banda tira patadas al aire en sincronía dando un espectáculo dinámico y lleno de energía. Entre gritos de “Te amo” , Noora invita a un afortunado fan a subir a bailar con ella al ritmo de la cadenciosa “Touch in the Night”: De esos momentos que se nota la humildad de una banda que aunque de historia corta puede presumir ha pisado los mejores festivales y compartido giras con las grandes bandas a nivel mundial. El tradicional grito de “Ole ole ole” inunda el recinto y Battle Beast se declara enamorado de México antes de despedirse momentáneamente con “Out Of Control”

Tras un muy breve lapso de descanso la banda regresa al escenario lista para la batalla final, y abre su reino de metal al ritmo de “King For a Day” llenando el foro de puro sonido de heavy metal tradicional y de la vieja escuela. Sin embargo, el momento cumbre de la noche y cierre de oro de la presentación se daría cuando los teclados anuncian el inicio de “Beyond The Burning Skies” que es sin duda una obra maestra sublime y llena de poder y emoción que pone ahora si al circo en un cielo musical. Battle Beast se despidió no sin antes tomarse la foto tradicional y regalar puas y baquetas al por mayor, con la felicidad que solo una primera vez exitosa y llena de júblio puede regalar.

 

¡Una primera vez bestial!
Battle Beast conquistó al público mexicano con carisma, poder y sobretodo su gran música en su debut en estas tierras.
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