Los auténticos hijos de Satán califican como pop metal a toda banda que tenga éxito masivo y que pueda ser digerible para un público que no necesariamente esté metido en el metal. Metallica son los número uno en recibir aquella aseveración seguidos por nombres como Slipknot o Rob Zombie. En un sentido literal, la palabra pop aplica prácticamente a todo tipo de metal hoy día por ser ya un género popular que podemos encontrar con tan sólo ir a internet, ver que tenemos un gran número de conciertos todas las semanas y que hasta el show más “underground” tiene convocatoria. Sí, el Brutal Death o el Pornogore o las carnitas también son pop, den gracias por esto a la era de las redes sociales.

En los cánones de la música pop entendida desde lo hecho por Katy Perry, Taylor Swift o quien se les venga a la mente, Amaranthe sí encajaría en un concepto de pop metal por la composición de su propuesta, mucho más entendible por la voz femenina y los sintetizadores en sus canciones; si tomamos ese par de elementos (que a la vez son su mayor peso) y los colocamos en un molde para añadirle la producción propia de las cantantes pop podría surgir una Elize Ryd (cantante de Amaranthe) que les haga competencia y entre en el gusto de los consumidores de esa música sin problemas. Sin embargo, la banda sueca se apoya además en buenos riffs y voces masculinas para crear temas muy encantadores.

En este álbum, Amaranthe da la bienvenida a un nuevo vocalista gutural, Henrik Englund, venido de una banda –también sueca- de Melodic Death y Metalcore llamada Scarpoint, tras la salida de Andy Solveström quien deseaba dedicarse más a su familia. La vena Death melódica vocal de Henrik se hace patente en todas las canciones del álbum, una voz semejante a la de su compatriota Björn “Speed” Strid de Soilwork.

Es la primera vez que le pongo atención a la banda, había escuchado un par de temas pero sin meterme realmente a escucharlos, por lo que con su reciente visita al Circo Volador me parecía un buen momento para checarlos. Me encuentro con ‘Dynamite’ y el enganche es inmediato, como ya mencioné, la voz de Elyze y los sintetizadores son el motor de Amaranthe y su rama pop, mientras Henrik da la pesadez en juego con Jake E. Berg quien se encarga de la voz limpia.

‘Drop Dead Cynical’ fue el primer single y si se ponen forevers como yo encontrarán un riff con regustillo a ‘The Beautiful People’ de Marilyn Manson, igual con ese ritmo de marcha. Si consideran que 3 vocalistas es demasiado, ‘Trinity’ puede ayudar a cambiar su panorama al escuchar cómo cada una de las voces luce a su instante y en ningún momento parecen forzadas o clavadas sin sentido; ‘Trinity’ es un nombre muy adecuado para la canción.

Un juego más entre Elyze y Jake se da en ‘Massive Addictive’, sólo con ciertas entradas de Henrik. Para ‘Digital World’ se hace muy claro que otra parte fuerte de la banda son sus coros accesibles y bastante fluidos para ser cantados por el público en directo.

Era de esperarse que llegara una balada, ‘True’ es totalmente dulce con unas bellas melodías de piano y el protagonismo de las voces limpias, dejando a los demás instrumentos como acompañamiento tenue. En oposición, ‘Unreal’ regresa a lo rítmico con un solo muy heavy metal que hace la diferencia en medio de los riffs y la melosidad de la vocalista.

‘Over and Done’ es otra balada esta vez cantada por Jake en las primeras estrofas y que se convierte en power ballad cuando la guitarra explota después de algunas líneas de Elyze. Los guturales que habían estado un poco ausentes vuelven en ‘Danger Zone’, mientras las vocales pulcras se intercalan las líneas de ‘Skyline’.

‘An Ordinary Abnormality’ es una canción distinta a las demás, en ella las potencias de la guitarra, bajo y batería están muy definidas por la voz que canta sobre ellas: se aceleran –como no lo habían hecho hasta ahora- con Henrik Englund y se suavizan con la dupla de Elyze Ryd y Jake E. Berg para luego retomar el ataque raudo.

Con su final marcado por ‘Exhale’, este álbum de pop metal suena más interesante que lo actual de bandas consagradas en estilos más pesados como In Flames y su reciente Siren Charms, tocará a ustedes juzgar y constatar si no es así.