Actualmente existen en internet muchos críticos de discos de metal, diversos canales multimedia, sitios digitales, así como cuentas y páginas en las redes sociales que opinan acerca de las bandas que existen dentro de la amplia gama de estilos y subgéneros de rock y metal en todas sus variantes.

Hace algunos días, me encontré en Youtube un canal que tiene un sinfín de videos en los que un personaje habla de los nuevos discos que van saliendo a la luz. Con un lenguaje hasta cierto punto simpático y a la vez trompicado, este hombre relata desde sus experiencias en conciertos hasta reseñas de discos y, en algunos videos que tienen hasta hora y media de duración, habla de lo que él denomina “temas aleatorios”. Descalifica y elogia a grupos de distinta índole, así como los materiales discográficos que publican, con palabras como “buen trabajo”, “no es memorable”, “me deja mucho que desear”, “no es de calidad”, ó el clasiquísimo “ya no son lo mismo que eran”.

Esto me llevó a una reflexión. ¿En verdad el trabajo de toda una banda merece ser descalificado así solamente porque alguien se le ocurre decir que un disco es “basura”? Me parece que hay que ser más mesurados al momento de emitir un juicio de descalificación de ese tipo, tan brutal, tan desenfrenado y lleno de ira. Las bandas, queridos lectores, realizan su trabajo pensando siempre en transmitir un mensaje más allá de la música, porque un disco representa muchas ideas, pensamientos, formas de pensar e ideologías. En la realización de un álbum se encuentra representado el trabajo de muchas personas.

 

 

Todo aquel que se dedique a la música, siempre va a tener, como todo en la naturaleza, una evolución propia que tiene que ver con muchos factores pero, tenemos que entender que todo cambia. Por ejemplo, muchos dicen que Metallica ya no es lo mismo que antes o que, desde el “Black album” la ‘empezaron a cagar’. Tanto las bandas al igual que nosotros los fanáticos, tendrán cambios en su forma de ver la música. Algo completamente natural.

Un ejemplo contrario es el de Slayer, una de las bandas que ha mantenido un estilo casi intacto a lo de su carrera, ha sido elogiada por muchos críticos y fans pero, también han recibido severas críticas porque para algunos “suena a lo mismo”. La pregunta entonces es ¿qué es realmente lo que queremos? Si también nos quejamos de que las bandas mantengan la forma de hacer música? Y así nos encontramos con muchos comentarios a lo largo y ancho de todas las redes sociales. Algunos de esos comentarios son emitidos por fans de hueso colorado y otros por críticos que se dejan llevar por su sentido visceral que los lleva a emitir comentarios totalmente subjetivos.

Apreciemos la música, analicemos y valoremos el trabajo que nuestras bandas hacen para satisfacer los oídos de sus fans. No somos nadie para confrontar y descalificar de ninguna forma, si lo sé, muchos dirán que están pagando por un disco o una entrada para un concierto pero la cosa es muy sencilla; si no les gusta no compren el disco y no vayan al concierto. Los invito a hacer un ejercicio, tomen a una que no conozcan como ejemplo, revisen y escuchen detalladamente su discografía y hagan un análisis objetiva. Se darán cuenta que todo tiene una secuencia y tal vez hasta determinen de manera sensata el perfil, configuración y producto que esa banda tiene que ofrecer.