Tal parece que Daniel Graves, la mente detrás de Aesthetic perfection ha dejado totalmente de lado el sonido agresivo con el que alcanzo su mayor exito con su larga duración de “A Violent Emotion”  de 2008 para adentrarse a una especie de electropop sin duda mucho más suave y bastante bien producido.
El disco comienza con unas campanas que dan el intro a la canción de “Happily Ever After”, aunque ¡la canción es el intro en si misma! uno esperaría más del primer track, alguna explosión rítmica pero no es así. Es lenta con pausas de tintes obscuros y esto no cambia con el segundo track “Lovesick” con poco sonido, pero cuidando que la cadencia de ritmos sea precisa y adecuada. Este tipo de canciones las esperaría para el fin del disco, sin embargo están al inicio, lo cual puede ser bueno ya que esta arriesgando a hacer cosas diferentes.
Realmente se siente que estas en el cuerpo del disco con el tercer track “Antibody” una canción buena, con fragmentos que puede quedar el tono en la cabeza, aunque no destaca por ser un tanto plana.
Tracks como “Light out” “¡Oh Gloria!” creo que son un electrónico más “tradicional” se agradece es que se siente el ritmo del sintetizador desde el primer momento con un tanto de arreglos que hacen destacar la voz y creo que es lo más notable de esta producción. En la misma línea esta la “Death Rattle” aunque este recoge pequeños sampleos de sus producciones anteriores y es el sonido típico de “Aesthetic Perfection”.
“Big Bad Wolf” el primer sencillo que se desprende de este albúm, una canción que encaja totalmente en el pop pero es muy diferente por sus sombrías letras, además de tener un sonido pegadizo, creo que es un buen track que puede sonar en la radio sin ningún problema, este tipo de canciones que tienen espíritu en la composición y serian excelente tenerlas en el gusto de un publico más diverso.
El disco se torna un poco más robusto con “showtime”. Se diversifican muchos los sonidos y las atmósferas, incluso se nota la pequeña incursión de una guitarra acústica.
The “dark half” es lo que tiene más ritmo acelerado de todo la producción, pero en partes la rola se cae cuando aparecen los coros, se hace algo monótono y falto tal vez pulir este track; pudo haber sido mucho mejor.

Se hace contraparte al final con “The new black”  más ritmo y es hasta aquí que puedes decir que estas escuchando Aesthethic Perfection: coros en parte distorsionados, buena elaboración de sintetizadores y arreglos. Muy buen final.

En general es un buen disco que se aleja del ritmo “dance club”. Es una evolución para escuchar: para sentarse y disfrutar de la música.